jueves, 26 de octubre de 2017
jueves, 1 de junio de 2017
viernes, 23 de diciembre de 2016
El Infrarrealismo jurídico: Una propuesta contracultural
2014 año fatídico de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa, ese año nació el Infrarrealismo Jurídico. 2016 el movimiento se constituye en Colectivo y se presenta oficialmente en las V Jornadas de Filosofía del Derecho de la UNAM. 2017 el colectivo presenta "necroderecho" un ejercicio de catarsis en el Museo Nacional de Arte (INBA).
El nombre tiene que ver con el movimiento literario encabezado por
Roberto Bolaño Ávalos y Mario Santiago Papasquiaro. La novela Los detectives salvajes, de Bolaño, cuyo
protagonista es una estudiante de derecho que se decanta por la poesía representa
para el Colectivo la pauta de lo infrarreal: “Déjenlo todo…” la emancipación.
Si lo infrarreal literario trata de humanizar lo humano, lo infrarreal
jurídico busca llevar el derecho al campo de las grandes batallas humanistas,
donde normalmente está el arte, por eso nosotros también decimos: “Déjenlo todo
nuevamente”, empecemos cosas nuevas, vamos a crear, busquemos nuestra propia
identidad en la cultura y seamos de alguna manera pepenadores del derecho,
recolectando aquello que nuestros colegas por violencia epistémica dejaron de
mirar, aquello que está más abajo, que tiene que ver con nuestras raíces. Reciclamos
eso donde ha quedado gente marginada, marginada no solo por el arte y la
filosofía, sino por el derecho, esos excluidos, esa gente que el derecho no ve
con buenos ojos, porque los ve como un peladaje, no quiere acercarse a eso, no
sale de las aulas, no sale de los textos.
Nuestro colectivo busca el despertar, salir a la calle, ir a donde está
el derecho vivo y en ese sentido despreciar el derecho visto como un asunto
taumatúrgico y fetichista, verlo, más bien, como un fenómeno cultural, un
asunto más humano.
El colectivo ha realizado 3
Coloquios, Cine debates, Camabaleche de libros y películas, y mantiene un foro
parmente de discusión en el Posgrado de Derecho de la UNAM con participación de
profesores y estudiantes de Filosofía, Ciencias Políticas, literatos,
realizadores de cine, personajes de la cultura popular, etc.
Este fue nuestro manifiesto inicial:
Déjenlo Todo, Otra Vez… y compártanlo
Para todos los detectives salvajes, en busca de un Derecho radical, que
pregunte, transforme, ame todo lo que cuida y cuide todo lo que el ser humano ama.
La escuela “Infrarrealismo Jurídico”, pretende
la reflexión como un desafío a usar el cerebro, un estímulo a no aceptar la
corriente de opinión hegemónica sin al menos reflexionarla, debatirla y
falsearla.
Puntos de tensión:
El derecho al adherirse
a una idea ilustrada, burocratizarse y constituirse en una ciencia autónoma en
la enciclopedia del saber, sacrificó un elemento importante que es la
comunidad, el sentido común y los sentimientos que no es sino el
cuestionamiento del YO a través del OTRO.
Rechazamos cualquier
idea ilustrada de lo jurídico inclusive aquellas posturas que no han intentado
sino recomponer y regenerar el derecho en sus crisis. La modernidad ha
contaminado el derecho, lo que no compartimos, el derecho necesita dialogar con
aquellas manifestaciones estigmatizadas y anatemizadas por su “irracionalidad”
por revelarnos aquella “naturaleza humana” la que el sistema del derecho le
estorba, le teme.
El derecho como diálogo
con la totalidad
El derecho y su ciencia (prudencia), no puede
darse el lujo de no voltear a dialogar y servir a TODAS las personas, parejas,
familias, comunidades, ciudades, estados.
Debe servir y dialogar con todas las lenguas,
culturas, discursos, modelos e ideologías.
Debe convivir, alimentar y alimentarse de todas
las ciencias, artes y medios para comunicar.
Derecho como constructo
social
Los seres humanos somos inacabados y el derecho
al ser un producto colectivo, social, también es inacabado pero constructivo;
volviéndonos conscientes de esa incompletitud conocemos, aprendemos y creamos.
Somos objetos y sujetos del derecho, de su creación e investigación.
Derecho como secreto
El derecho es un secreto, incluso para el propio
abogado. Es hermenéutica, código y encriptación. Es público, pero no al alcance
de todos. El derecho debe servir y comunicar a TODOS, la publicidad y
divulgación del derecho deben ser una máxima prioridad si pretendemos que la
gente construya por si misma las mejores manera para servir y servirse
mutuamente.
Derecho como reflejo de
la realidad
El derecho sale del pueblo, es producto del
proceso democrático, de la observación (muchas veces parcial y sesgada) de la
problemática social, económica o personal. Las personas son tan fieles al
derecho, como fiel a las personas es la propia norma.
Es el reflejo más fiel de nuestra ignorancia,
miedos, fobias, prejuicios y fanatismos; o también de nuestros más grandes sueños
y esperanzas.
Derecho como ficción de
ficciones
Narrativa de la narratividad misma, el deber ser
de la narratividad social, de nuestros roles y papeles, mediados por más
guiones de los que posiblemente nadie podría memorizar, mucho menos dominar completamente.
A eso todavía le buscamos juicio, parámetro, y en los casos más trágicos,
anomia, falta de guion.
El derecho debe y puede construir y construirse
de maneras más cercanas, consientes y justas para todas las realidades a las
que sirve.
Derecho como juego
Experiencia, mediación, diversión, la finalidad
del juego es regular la pasión y el placer de jugar, para poder seguir jugando
mientras se obtenga placer. Ver el derecho como juego es ver la finalidad de la
vida como el placer, y sus reglas como la condición de que la vida siga siendo
vida, y no otra cosa.
Derecho como innovación.
Innovación de las formas de convivencia,
construcción de confianza y felicidad mutuas.
Derecho como
contra/hegemonía
El derecho como freno, canal y articulador del
poder bueno, el poder que cuida, protege, defiende, garantiza.
Derecho como contenido
El jurista siembra ideas, aspiraciones y
mecanismos para el florecimiento de la civilización, la sociedad, la ciudad, la
cultura y, en general, de la conciencia. El filósofo del derecho,
particularmente, tiene el deber de no claudicar en la búsqueda de valores, cada
vez más universales, interdependientes, cada vez más incluyentes, cada vez más
bondadosos, generosos, para proteger la norma, sus procesos o instituciones de la
hegemonía del interés, idiosincrasia o ideología de unos cuantos.
Derecho como señal
El derecho como información computa y transmite
aspiración, razón, equilibrio, fuerza. Es proceso, es contrato y es
institución, obligación, derechos, aspiración y sanción. Todo eso se transmite,
del legislador, el derecho antiguo y la doctrina; busca encausar, modificar,
evaluar, sancionar o “corregir” la realidad.
Derecho como utopía
Como el medio para ensayar otros mundos
plausibles, experimentar otras realidades, desmitificar las fuentes de lo
utópico.
Derecho como integración
Integrar conocimiento, ideas, abstracciones,
ideas y otredades. Sin edad, ni fecha de caducidad. Es un dialogo inter
disciplinario y generacional.
Derecho como amor
Amor como
idea de la interdependencia con el otro, con los otros, con el todo.
Amor como
desprendimiento de nosotros mismos, como destrucción del ego.
Amor al conocimiento y a los hombres que lo construyeron;
Amarlos para poder matarlos simbólicamente, y
poder amar sus obras, contribuciones, creaciones, no por su fuerza en la
tradición, el carisma o su (ir)racionalidad; sino por sus méritos, utilidad
social.
Amor para buscar en la norma y su constructo
simbólico valor, utilidad, función y tal
vez sentido de justicia.
Derecho sin intérpretes
El derecho, la teoría interna y externa, su
historia de las ideas y de los hombres y mujeres que lo construyeron, su
filosofía, etc., deben de construirse para separar el ego, idiosincrasia, sexo
o raza de la esencia, el prejuicio del contenido, el verdadero continente
normativo de la profecía del abismo.
Derecho sin egos
El ego es construcción de nosotros mismos,
nuestro peor enemigo. Es un freno al dialogo, el consenso y el progreso.
Siempre habrá alguien más inteligente, elocuente, culto, poderoso o guapo que
nosotros, no por eso el verdadero debate de ideas debe supeditarse a eso.
Buscamos construir:
Derecho sin género
Derecho como sentido común
Derecho como confianza
Derecho redistributivo y restaurativo
Jurisprudencia de preguntas
Pedagogía de la complejidad
El infrarrealismo
jurídico como proyecto, debe repensar el derecho en la sociedad y sus
repercusiones sociales, debe reflexionar si las teorías de autores extranjeros
reflejan o responden a las necesidades de nuestra sociedad, pues no se pueden
retomar y discutir en las universidades del país, ni en las aulas donde se
enseña derecho en México. Sus casos, tragedias y construcciones teóricas, poco
o nada tienen que ver con la realidad mexicana.
Hay que voltear a la teoría
buscando el cómo se pudo voltear a una sola realidad y abstraerla de tal manera
que creyera la gente que así se describía/normaba cualquier sociedad, en
cualquier tiempo, con cualquier clima, cualquier cuerpo o vida espiritual. Hay
que buscar en nuestra propia sociedad los problemas que realmente la vuelven
problemática, particular y distinta, como eso crea orden, tensiones y
transformaciones, dentro y fuera de órdenes normativos abstractos importados,
que les gustaría verla comportarse más europea o civilizada.
Debemos usar el cerebro
y ver la realidad mexicana para encontrar ejemplos de casos trágicos en el derecho,
que no han encontrado solución.
Al tiempo, cuando
terminemos de entender porque aquí se mata, pelea, maltrata, roba, explota,
divorcia, etc., y encontremos que nuestros rituales, idiosincrasia, realidad
material y existencial nos dan características que niegan plegarse al marco
occidentalizante debido, y por razones muy distintas que en otros lados, en
efecto podemos empezar a soñar que este asunto se puede convertir en algo más
pacífico y civilizado, comunitario, solidario, cooperativo, igualitario, justo y adecuado a nuestra realidad.
La Difusión y Redifusión
La difusión de las ideas, investigaciones, debates y divulgación
de las distintas escuelas, generalmente se limita a dominar los diferentes
medios importantes para la difusión de sus ideas.
El infrarrealismo se propone la difusión del debate infrarrealista
por todos los medios virtuales y palpables al alcance, siempre volteando a
nuestra propia realidad y cultura; no para conservarla, sólo para entenderla.
La segunda misión del infrerrealismo será la redifusión de los
debates, investigaciones e ideas, de manera objetiva y crítica, de todas las
escuelas que quieran dar a conocer su propia verdad.
Sólo falseando las ideas, criterios y dogmas, incluidos los
propios, puede haber innovación, progreso y transformación. Sólo asumiéndonos
parte de la dialéctica y de la enciclopedia de las ciencias, el derecho podrá
ser realmente libre.
miércoles, 21 de diciembre de 2016
¿Cultura jurídica huanca? Algunas notas*
Por José Ramón Narváez H.
Hay otra vida más allá
de la vida es la cultura que da fuerza y energía,
un ser humano no lo es
todavía, si es que la cultura no le da sabiduría
(La Sarita, Identidad)
1.
Una
investigación de la cultura popular
Vamos a jugar con algunos
elementos que se encuentran en el imaginario colectivo sobre la cultura huanca,
a través de este ejercicio podemos ir situando algunos de los elementos
que por mímesis llegan a los pobladores
actuales de esa porción del Perú que podrían sentirse identificados con dicha
cultura, es decir, se trata de una visión de la historia de la cultura jurídica
actual que se reconstruye a partir de su propia reflexión sobre la identidad y
que va siendo performativa en la cultura actual. Ahora bien, el ejercicio que
intentaremos hacer será desde las percepciones no tan ortodoxas del viajero,
conocemos los riesgos, puesto que muchas veces el extranjero puede reconstruir
observaciones a partir del marco hermenéutico que le aporta su propia cultura,
sin embargo, en este caso algunas de esas observaciones son de índole
antropológica y muy similares de las que hemos tenido oportunidad de asistir en
otros puntos de Mesoamérica –el que escribe es mexicano y en su momento
profesor de historia del derecho prehispánico para sumar al argumento de
autoridad en su caso-; por otro lado célebres viajeros utilizaron un método
similar en otras épocas e incluso sus observaciones son consideradas hoy en día
precursoras de la antropología y etnología contemporáneas, sirvan dos ejemplos
muy destacados: Bernardino de Sahagún en el siglo XVI con los pueblos indígenas
mexicanos y Alejandro Von Humboldt quien a finales del siglo XVIII recorrió Sudamérica,
desde Caracas hasta las fuentes del Orinoco y desde Bogotá a Quito por la
región andina, y las colonias españolas en México.
Serán entonces estas
observaciones hechas de las primeras percepciones de lo visto, de los dichos y
las sensibilidades, de las charlas y las imágenes.
2.
¿Qué
se dice de la cultura huanca?
Comenzamos con un hito histórico
construido a partir de los escritos de Waldemar Espinoza quien aseguró que
existió un Reino Huanca entre 1000 D.C y hasta el siglo XV (Espinoza W.: 1997),
para algunos, incluso esto supone la creación de un mito sobre dicho reino
(Perales, M.: 2011) esto supone que existe un debate acerca de la magnitud
sobre la cultura huanca originaria, se trataría de establecer los “deslindes”
con asuntos como el sometimiento de este reino al imperio Inca y los acuerdos
que este reino tuvo con la corona española durante la conquista, aquí por
ejemplo ya comienza a surgir el derecho y el análisis cultural: los huancaínos
presentan un orgullo particular, una identidad que los caracteriza, hay un una
idea de la pertenencia regional, una historia matria como la denominaba Luis González
y González; esto se debe a que gracias a la asistencia prestada a la corona
española las región huanca recibió autonomía y reconocimiento, se trata del
derecho castellano que otorga estos privilegios a manera de un derecho
internacional público que respetaría a las autoridades y forma de
administración local, la cuestión es que si bien esto es fácil detectarlo en el
imaginario, también está presente la idea de una disolvencia cultural, a partir
de la llegada de los españoles la cultura huanca desaparece en cierta medida, o
al menos queda mimetizada. Esta supondría que los elementos jurídicos de la
cultura huanca comenzaron a disolverse pero seguramente algunas cuestiones
perviven en el imaginario. Se dice que la cultura huanca se organizaba en torno
a un Ayllu a través de un sistema patriarcal pero con una fuerte carga
colectivista, el jefe del Ayllu ejercía un protectorado que concentraba todos
los poderes pero existía un consejo de ancianos al que debía respetar y que
hacía las veces de contrapeso, el jefe tenía sobre todo una importante función
de carácter agrario-hereditario, puesto que la cultura huanca basaba su
economía en la agricultura y en parte en la ganadería, era muy importante el
reparto de las tierras, el jefe otorgaba a los recién nacidos la tierra que
iban dejando los fallecidos. En la cultura jurídica actual y a pesar del sinfín
de influencias de la cultura individualista, aún se conservan rasgos del
trabajo colectivo, quizá lo más palpable se da en la organización de
festividades pero hay muchas otras manifestaciones que lo demostrarían.
3.
Observaciones
a partir de la visita al Parque de la Identidad Huanca en Huancayo
Huancayo ofrece algunos puntos
turísticos de interés que pueden darnos algunas ideas sobre el imaginario que
se cierne sobre la cultura huanca-huancaína. Torre Torre, lugar mítico creado a
partir de algunas formaciones rocosas que asemejan las torres de un castillo,
es considerado un lugar en el cual pudo ser enterrado el tesoro de los antiguos
huancas, la historia nos dice que cerca de Jauja pudo existir la capital del
reino el cual no sólo era vasto sino también rico y poderoso, los herederos
actuales de esa cultura pueden sentirse orgullosos de tener noticia de una
sociedad organizada que llego a triunfar de algún modo, es posible crear un
orden jurídico-político que permita vivir con justicia.
El Parque de la Identidad Huanca
es más bien reciente pero también puede darnos luces. Su construcción data del
año 1992 concluyéndose en 1996, cuando era alcalde el Sr. Pedro Morales
Mancilla, mencionamos este dato porque en la información que aparece en
internet es más recurrente encontrar durante que gobierno municipal se realizó
que al arquitecto, pero ahora veremos porqué. La sensación que tuvimos al
cruzar la puerta del parque era su similitud con el Parque Guell de Gaudí
–suposición que puede incluso ser documentada (Damián, Y.: 2010)-, por sus
formas curvilíneas, el uso de la piedra incrustada y algunos detalles que
simbolizan a la naturaleza; en ese momento nos ubicaríamos en un espacio
heredero de cierto surrealismo, en este caso quizá realismo mágico y que sería
muy acorde con el posible objetivo de los realizadores del parque, simbolizar a
una cultura más ligada con la naturaleza y factores míticos de pueblos
originarios, pero hay algo más explícito en este parque, pues se encuentra
dedicado a la cultura huanca, en este caso específicamente a la cultura
musical, que desde los huancas originarios es un meme propio de esta cultura que se identifica con la elaboración de
instrumentos y la creación musical. La otra cuestión explícita es que se trata
de un Parque-Jardín, lo cual lo dota de cierta vivacidad, pues requiere de un
mantenimiento cuidadoso para que transmita el propósito para el que fue
construido, además las plantas que ahí se encuentran están ligadas a la
herbolaria regional, otros de los posibles hitos de la cultura. El último
elemento sería la artesanía, están representadas las piezas artesanales típicas
de la región como es el caso de un gran mate burilado representando escenas
cotidianas del quehacer de la población
Pasemos ahora a la cuestión de
los realizadores: en la placa de ingreso aparecen el arquitecto Luis A. Cano
Aliaga y el Ing. Forestal Máximo Jhon Lizárraga y el Arq. Residente Lucio Mamani
Ccalla, pero están también los de las 45 personas que ayudaron en el proyecto “…a
la manera de los antiguos constructores medievales, que duchos en cada aspecto
y parte, contribuían a la edificación del conjunto. Aunque si se debe señalar
precedentes más cercanos, se podría mencionar el Parque Guell de Gaudí, e
incluso las obras de los mismos arquitectos en el Cerrito de La Libertad en el
propio Huancayo, donde se ensayan algunas propuestas que luego mejoran en este
conjunto y el Parque del Amor en Lima que curiosamente fuera dirigido por el
pintor Víctor Delfín, con la participación de estudiantes de arte y no por arquitecto
alguno” (Damián, Y.: 2010). Como se nota un trabajo colectivo sobre el que se enfatizó
al colocar la placa y luego en la reseña sobre el Parque, identidad de la
identidad.
Al parecer en 2011 un nuevo
alcalde intentó restaurar el parque, lo que suscitó un debate sobre la
intervención que se realizaría al mismo y una posible alteración, como lo
mencionamos por las características del Parque es necesario un mantenimiento
constante, ciertamente lo mejor es respetar la idea original pero siendo un
espacio público seguramente en el futuro ira ajustándose a las circunstancias y
los gobiernos municipales tendrían que buscar que la sociedad huancaína se
empoderara del parque, que al final es buscar que se identifique con él, y así
debiera ser con el derecho y con todos los productos destinados a una sociedad,
pues sino son utilizados por esta entonces sólo fueron creados para beneplácito
del gobernante.
4. Una somera conclusión
El derecho se
encuentra en todos lados, sólo falta mirar. La composición de los paisajes, con
sus tierras cultivadas ya nos habla de contratos y de futuros actos jurídicos,
los mercados, las fiestas populares, la arquitectura de las ciudades, en los
espectáculos callejeros, y en un sinfín de otras manifestaciones de la cultura
subyace una imagen del derecho y de la justicia, se trata de un corpus
audiovisual que está disponible para todos y que en su momento puede leerse, se
verá que no sólo es entretenido sino muy ilustrativo y aleccionador. La cultura
huanca-huancaína es culinaria, musical, colectiva, artesanal, herbolaria y
otras muchas cosas que ahora se quedan en el tintero; la cultura jurídica tiene
todos esos tintes, sabe a papa, apela a los oficios tradicionales plasmados en
el mate burilado, conoce sus mitos y deidades y quiere transmitir
melodiosamente los ideales sociales de justicia, si no es así, bien podría
serlo.
Bibliohemerografía
-
Damián Peinado, Y. “Sobre el Parque de la
Identidad Huancayo”. Revista 1/2 de Cosntrucción (2010). Disponible en: http://hananwanca.blogspot.mx/2010/10/sobre-el-parque-de-la-identidad.html
consultado el 8 de julio de 2014.
-
Espinoza Soriano, W. (1986). La destrucción del
Imperio de los Incas. Lima: AMARU Editores.
-
Espinoza Soriano, W. (1971). Los Huancas,
aliados de la conquista. Anales científicos de la Universidad del Centro del
Perú, 1.
-
Espinoza Soriano, W. (1997). Los incas.
Economía, sociedad y Estado en la era del Tahuantinsuyo. Amaru Editores.
-
Perales Munguía, M. (2011). El antiguo
"Reino Huanca": deslindes y alcances sobre un mito en la historia
prehispánica del valle del Mantaro. Apuntes de Ciencias Sociales 01(01).
Disponible en: https://www.academia.edu/1220980/El_antiguo_Reino_Huanca_deslindes_y_alcances_sobre_un_mito_en_la_historia_prehispanica_del_valle_del_Mantaro
consultado el 8 de julio de 2014.
* Agradecemos a la Universidad Continental de
Huancayo en especial a Verónica Marraché, Mercedes Gutarra y Armando Prieto el
haber hecho posible la visita a esa región con motivo de sendos eventos sobre
cine y derecho en los que participó el colega y amigo Eddy Chávez Huanca.
miércoles, 31 de agosto de 2016
El Derecho a la Melancolía
José Clemente Orozco "American civilizatio"
Por José Ramón Narváez H.
Se debate en los últimos días - y creo que desde hace tiempo- si los mexicanos somos una raza condenada a cargar con su pasado. La cultura toda, nuestra música, suena a guitarras que lloran. La canción popular mexicana siempre recurre a la figura retórica de la memoria que nos atormenta, pero nos gusta, quizá sea nuestro espíritu masoquista. Por otro lado, también se dice que olvidamos rápido, nuestro castigo es la impunidad, la injusticia prevalece y México es el país del "no pasa nada", así que cuando hay un atisbo de historia que apela a nuestro ser melancólico, entonces nos unimos, entonces lloramos juntos, mejor si es al calor de unos tragos, eso somos, o eso han querido que seamos, yo prefiero lo primero. Lo que no podemos hacer es negarlo, porque eso sólo nos producirá resentimiento, y en el peor de los casos esquizofrenia.
Estuve seriamente pensando el porqué de la efervescencia del tema "Juan Gabriel" esta es mi conclusión: nos caló hondo porque nos re-presenta, para algunos esto es molesto y retrograda, para otros, como yo, es parte de una manera de ser, si entonces es una forma de existencia, y es sobre todo social y cultural, es posible hablar de un derecho, es más, dentro del contexto de las nuevas masculinidades, debemos decir que los machos lloramos y los machos mexicanos lloramos mucho, algo nos pesa, algo nos duele, intuimos que es nuestro pasado, y entonces cantamos "ya lo pasado pasado" lo cierto es que como no cerramos ciclos -nuestro caso de justicia más emblemático llamado Rosendo Radilla sigue abierto, ya ni decir de la guerra sucia- como no hacemos cuentas, ese pasado vuelve en forma de verdugo y entonces vemos "la vida con dolor" aún a pesar de hacer tenido momentos de felicidad, y hay quien cínicamente dice que deberíamos ver sólo lo bueno. Volvemos a "perder" personas y sólo nos resta decir "se me olvido otra vez" el Estado nos ha lacerado, ha hecho con nosotros lo que ha querido "¿porqué me haces llorar" le preguntamos sin darnos cuenta que para eso está hecho. "El tiempo pasa y es muy cruel amigo" generaciones van, generaciones vienen y nos nos atrevemos a darnos cuenta que sólo nosotros tenemos el poder de cambiar las cosas ¿cómo? enamorándonos del ideal correcto para poderle decir a ese sistema necrótico "perdona si te digo adiós...soy honesto contigo yo te ayudo a olvidar el pasado". Lloremos por ahora porque es nuestro derecho pero mañana tendremos que conformar una memoria porque eso es derecho pero también obligación.
Juan Gabriel nos duele porque a pesar de sufrir abandono, marginación, discriminación e incluso una falsa acusación que lo llevó a la cárcel; salió adelante, triunfó y amó a México; eso parece una empresa imposible, en un país que se esfuerza por mostrarnos nuestro lugar en la sociedad, que nos expolia y ningunea. Juan Gabriel sufrió un derecho que se descarga sobre el pobre, sobre el marginado, sobre el diferente, y aún así le cantó al amor "yo seguiré tratando de ser mejor" de cumplir con mi palabra, de ser honesto, de ser mejor persona y profesionista ¿cómo puede considerase negativamente un mensaje de ese calado? bien por él y ¡qué bueno que pueda ser un ejemplo de mexicano! un icono y un baluarte de la lucha que sólo se logra con pasión y excelencia.
Escena de la película "Es mi Vida" (1980, Gonzalo Martínez Ortega)
Juan Gabriel le canta a otros presos...
jueves, 19 de mayo de 2016
IURISDICTIO-LEX MALACITANA: XIII Jornadas de Direito e Psicanálise. Debate sob...
IURISDICTIO-LEX MALACITANA: XIII Jornadas de Direito e Psicanálise. Debate sob...: Título original Blindness Año 2008 Duración 118 min. País Brasil Director Fernando Meirelles ...
lunes, 16 de mayo de 2016
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