jueves, 5 de junio de 2014

Si Charles Xavier presidiera la Suprema Corte


 
 

Si Charles Xavier presidiera la Suprema Corte*
José Ramón Narváez H.
 
1.      ¿Quién es Charles Xavier?[1]
 
Para quien no conoce el denominado Universo Marvel, Charles Francis Xavier es una creación de Stan Lee y Jack Kirby quien es un poderoso mutante, fundador y líder de los X-men que es propiamente el nombre de la saga de historietas o comics en los que este personaje participa, concretamente apareció por primera vez en el número 1 de la colección de comics The Uncanny X-Men en septiembre de 1963. El también denominado profesor Xavier es parapléjico al sufrir un accidente, cuenta con una mente privilegiada que le permite tener (super)poderes como la telepatía, el control mental y en general todas las facultades intelectivas, las cuales tiene en un grado superior al de cualquier humano, además es un genio y científico que conoce de genética, mutación y poderes psiónicos[2].
 
 
Charles Xavier dirige un Instituto en el cual se encausan y aprenden a controlar los poderes mutantes por parte de los más jóvenes, todo esto va ligado a un gran proyecto que busca promover los derechos mutantes, y políticas de inclusión de ellos mismos, lo que supone además proteger a la sociedad de los mutantes peligrosos y violentos, para ello se ha creado un grupo especial de vigilantes llamados los X-Men a partir de los primeros alumnos del Instituto.
 
 
2.      La candidatura
 
 
El profesor Carlos Francisco Xavier, en el caso de que fuera mexicano, tendría por currículum el haber dirigido el Instituto para jóvenes talentos, quizá sería miembro de la Academia Mexicana de Ciencias o de El Colegio Nacional, tal vez hubiera ganado un Nobel por sus investigaciones o por su trabajo pacifista.
Su nombre se filtró en algunos diarios de circulación nacional: “Proponen como presidente del Máximo Tribunal al profesor Xavier” sólo un par de años antes había ingresado a la Corte movido por una encuesta nacional que lo colocaba como “un gran prospecto de juez”, alguna publicación afirmó “por su gran sentido de justicia y su lucha por los derechos de los más excluidos” pocos sabían que en su juventud había estudiado derecho en la Universidad Nacional donde curiosamente pasó desapercibido, muy joven colaboró en un tribunal como secretario y después lo dejó todo por dedicarse al estudio de la genética al descubrir sus poderes y los de otros colegas que habían sufrido discriminación.
Al ser entrevistado el profesor Xavier confesó que le sorprendía que su nombre hubiera sido propuesto, porque según sus palabras “no me considero un gran técnico del derecho, yo puedo aportar en otros sentidos”. Esa noche el profesor intentó hacer una reflexión un poco más profunda, no bastaba que muchos aduladores le dijeran que “la nación y el pueblo de México lo necesitaban” había leído en sus mentes que en realidad buscaban algo a cambio, debía evaluar objetivamente si el ocupar dicho cargo sería o no beneficioso para la mayoría, esto suponía por un lado abandonar la “falsa humildad” y por otro hacer un acto de verdadero combate contra la soberbia, pues la idea de “ser alguien importante en la historia” también estaba dentro de algunos pensamientos periféricos. Al lado de esas grandes preguntas había otras no menos importantes como ¿Qué es lo que define a un jurista que trabaja en la Suprema Corte?, ¿Qué virtudes debería tener en particular un presidente de esta institución?, ¿Qué supone trabajar por la justicia?, y en fin, ¿Qué es justicia?
 
3.      El profesor Xavier como presidente de la Corte
El profesor tendría que ser muy cauto al asumir dicha responsabilidad, atrás quedaron aquellos días cuando dirigía el Instituto y en los cuales la falta de experiencia le hicieron tener demasiado “brazo duro” sobre algunos alumnos[3], ahora tendrá que echar mano de la prudencia ser muy cauto, escuchar mucho y hablar poco, o más bien lo necesario, y aunque sus interlocutores ahora son personas que estarían a su mismo nivel, no por eso tendría que renunciar a su vocación como maestro, pero antes que intentar enseñar pensaría en aprender, en muchas experiencias que ha vivido el profesor Xavier, cuando creía que más educativo era en realidad estaba recibiendo una enseñanza, incluso de personas que no se esperaría como el propio Wolverine que es parco al hablar y brusco en sus formas, y de todos modos en algún momento le ayudó a perseverar cuando todo parecía oscuro[4]. En cualquier caso su trabajo sobre todo tendría que atenerse a una particular virtud, la humildad, si hasta este momento los aduladores lo rodeaban siempre, ahora seguramente aumentarían, a todos los seres humanos nos gusta que nos digan que hacemos las cosas bien, pero Carlos Xavier tendría que aumentar su sentido de la autocrítica hacia sus propias acciones, tendría que platicar con colegas y amigos a los que consideraba sabios sobre las cuestiones que en su momento lo aquejaran, sin revelar detalles. De hecho el profesor destinó algunos tiempos de sus día para estar en silencio y hacer introspecciones sobre su actuar, por las noches hacia un recorrido con su mente sobre lo que había acaecido en el día tratando de evaluar si había hecho bien o mal.
 
4.      El profesor Xavier como juez
 
Otro momento diferente había sido el que el profesor había enfrentado como juzgador, nunca es fácil decidir sobre las vidas de los demás, quizá para otros colegas lo era, podían olvidar que cada expediente se trataba de la vida o vidas de diversas personas, para él no era fácil, sobre todo si se trata de personas de su misma condición porque no sólo podía percibirlas, en algunos momentos sentía su dolor, sobre todo cuando por alguna necesidad debía conectarse a “cerebro” la máquina que él mismo construyó en su juventud para poder detectar a los de su especie. La empatía era total, y eso incluso a veces le ayudó a tomar decisiones pero otras veces le representó dilemas morales muy fuertes, algunos de los involucrados en los juicios al momento de acercarse al él en un alegato de oídas, sólo al cruzar la puerta ya conocía sus emociones, intentaba preservarse de leer sus mentes pero no podía evitar que otros signos, por ejemplo gestuales, le llevaran a sentir sintonía con quien lo consultada, optó por citar siempre a la contraparte para preservar lo más posible la imparcialidad. Sobre este tema también el profesor ha tenido que ser precavido, cuando en las causas tienen de un lado a uno de su especie, a veces hay una cierta propensión hacia ellos, aunque en realidad Xavier sabe que dentro de los humanos en todas sus categorías siempre hay buenos y malos, incluso a veces es difícil establecer un juicio de valor sobre la mayoría de personas, ha llegado a concluir que la cuestión es mantenerse en el camino, caídas habrá pero lo que hace buena a una persona es su perseverancia en el bien, aunque tenga ratos malos.
Juzgar no es tarea sencilla, el profesor sabe que lo primero que se requiere es tiempo, aunque ciertamente muchas veces es lo que más hace falta, pero un principio que ha aquilatado con los años es no caer en la trampa de responder primero a lo urgente y dejar de lado lo importante, pues a veces resolviendo lo importante se resuelven muchas cosas urgentes, lo peor que puede pasar es precipitarse y dejarse llevar por la prisa y el apresuramiento, detrás de los “imprevistos” muchas veces se esconden intereses privados.
Otro tema al que Xavier se ha enfrentado es el dilema entre conservar e innovar, algunas veces los casos en los que ha tenido que ser juez, sobre todo en aquellos que involucran la interpretación constitucional, se da cuenta que como juzgador a veces deber preservar derechos o valores que no deberían estar sujetos a debate porque se basan en principios inalienables como la dignidad humana, aunque también es cierto que cada vez es más difícil detectar estos principios, porque muchas veces en la férrea defensa de la inalterabilidad de algo que parecía un principio se ha dejado de proteger a ciertos grupos o a ciertas personas, por ello siempre visualiza, usando la imaginación que sucedería si tal o cual libertad o derecho se tutelara como se pide, y entonces imagina un mundo en el que ese derecho existe para todos, este ejercicio intenta hacerlo dejando de lado sus propios prejuicios, y no es nada sencillo porque supone hacer un esfuerzo de objetividad muy fuerte y decidido  Al final del día el dilema se centra en dos extremos por un lado ser vanguardista y usar la fortaleza para proponer un cambio en la interpretación de algún texto jurídico, pero tal vez ser atacado de juez legislador o de un juez metido en la política; por otro lado deben apuntalarse los logros jurídicos obtenidos a lo largo de la historia y no dejar que el juicio sea un instrumentos para satisfacer intereses particulares, en cualquier caso no hay una respuesta única, la prudencia le lleva a considerar las circunstancias propias del asunto y a actuar en consecuencia.
 
5.      Los pecados de Carlos Xavier[5]
Pocos saben pero Xavier tiene una hermana que no ha llevado una vida tan recta, al contrario, se le ha ubicado en actividades no sólo ilícitas sino propiamente malvadas, ciertamente es una hermana con la que dejó de tener contacto hace mucho tiempo, aunque algunos de los familiares de Xavier le han sugerido que él debería intervenir y ayudarla, él se ha negado por obvias razones, alguna vez expresó “ella misma ha seguido el camino que eligió”. No le ha sido sencillo porque siente el aprecio de hermanos pero sabe que él tiene una misión que tiene que solventar, recientemente ha intentado acercarse para hablar con ella y hacerla entrar en razón.
En algún momento de su vida el profesor Xavier, a raíz de una intervención quirúrgica comenzó a ingerir drogas para mitigar el dolor, fue un periodo oscuro en el que se olvidó del mundo y se centró sólo en su propio dolor, incluso su mente le jugó malas pasadas y casi estuvo a punto de dañar a personas cercanas a él, ciertamente ha quedado eso superado, pero para él es importante estar consciente de todo lo que sucedió y no borrarlo de su mente como perfectamente podría hacerlo, todos los días el recuerdo de esos días negros lo ponen en sobre aviso, finalmente es sólo un ser humano con un poder especial que debe poner al servicio de los demás, y tal vez, aquella frase la cual dice “que un gran poder conlleva una gran responsabilidad” este sobrevalorada, porque cualquier poder y aun su ausencia deberían implicar compromisos y responsabilidades con los demás pues siempre se puede hacer el bien.
 
 



* Este no es un ejercicio del todo novedoso ya el profesor de filosofía Tom Morris ha hecho algo similar por citar alguno de sus libros en Si Harry Potter dirigiera General Electric (Planeta, Buenos Aires, 2006) es ambos casos, se trata de trasladar las reflexiones que la cultura popular nos aporta acerca de la sabiduría en nuestro hacer cotidiano.
[2] Son facultades mentales que permiten controlar elementos de la naturaleza o en su caso la clarividencia.
[3] X-men #1-5
[4] Comic book Uncanny X-Men, números 141 y 142, Marvel Comics, 1981.


lunes, 17 de febrero de 2014

La Corte Interamericana de Derechos Humanos: El Hogwarts latinoamericano




 
 
Como toda crítica culturológica, ésta no incide necesariamente en el funcionamiento de la institución en cuestión, sino en el imaginario colectivo que se va generando en determinada cultura a partir de la operatividad de dicha institución. En este caso la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) –aunque en realidad debiéramos hablar del Sistema Interamericano de Derechos Humanos- constituye un conjunto de ideas e imágenes en el operador jurídico de la región que es digno de analizarse.

 Ya algunos autores han insistido que el derecho compone un sistema de normas que detonan ciertas actividades en el ámbito social, pero también existe un componente aspiracional, desde Platón en el denominado Mito de la Caverna hasta el concepto de evocatividad del derecho e Carl Sunstein o la Constitución como cultura de Häberle, es claro que existe una proyección social sobre lo que nos gustaría se ordenara, se tutelara, se castigara e incluso se premiara, todo este universo de expectativas jurídicas se entremezcla con otro tipo de expectativas sociales, morales, intelectuales, etc.; incluso podríamos hablar de un umbral de satisfacción social, es más, podría analizarse que sucede cuando ese umbral no se supera, en fin, que en este caso específico utilizaremos a la CIDH como un ejemplo para hacer el ejercicio que hemos esbozado y para ello lo haremos pensando en el caso mexicano.

Ciertamente México ha tenido presencia en el Sistema Interamericano y especial en la Corte desde hace algunos años, pero el boom se dio a partir de las reformas de junio de 2011, cuando supuestamente se constitucionalizó el tema de los derechos humanos, aunque es evidente que este tema ya estaba desde antes en la Constitución, sin embargo fue en 2011 cuando comenzaron a abundar los foros, los cursos y las publicaciones en este tenor, la sensación era que un nuevo ordenamiento iba a regir en nuestro país y que era necesario conocer sus reglas de operación, de ahí iniciaron los debates sobre los Tratados Internacionales, sobre su ubicación en la jerarquía normativa, sobre número, sobre su naturaleza, sobre su contenido, sobre las reglas para su interpretación, etc., etc.; pero también dio inicio una gran preocupación por los organismos encargados de aplicar esta nueva normatividad, seguramente fue el Caso Radilla –aunque hay otros muchos casos que involucraron a México- el que empeoró/mejoró las cosas, una condena al Estado mexicano sonaba a algo importante, esta sentencia provenía de la CIDH, eso propició en el imaginario del abogado mexicano el surgimiento de una serie de expectativas que han llevado al operador jurídico de este país desde la euforia hasta la ansiedad.

La CIDH parece un lugar lejano, mítico en el que se definen y se da contenido a los derechos humanos, parece hasta cierto punto un castillo en el que se establecen hechizos y se hace magia para dotar de misticismo lo que de ahí sale, la sesión especial que la Corte realizó en el país contribuyó aún más a esto, pues como en un comicoon los fanáticos pudieron finalmente estar en contacto con sus ídolos y mirar como la magia si es posible.

Jan Assman, importante egiptólogo ha demostrado como en la cultura occidental ha permeado la idea de justicia proveniente de la mitología egipcia, en un juicio deben coincidir tres elementos representados en dos deidades que componen un matrimonio: Maat y Toth, la primera diosa de la justicia, el segundo dios de la magia y la escritura; el proceso está enmarcado por un texto mágico que sólo puede ser leído por un mago quien los actualiza, o quien por medio de la enunciación de fórmulas mágicas castiga, premia o indemniza a los actores del juicio.

Los derechos humanos han adquirido una dimensión sobrenatural que les viene de la búsqueda incesante del ser humano de “superioridad”, de “justificación” por cierto de la misma raíz de justicia, esta búsqueda en la filosofía clásica es irrenunciable (heurística) y necesaria de ahí la parte aspiracional del derecho, el peligro es no distinguir entre la expectativa y la realidad o pensar que se ha llegado a lo más alto cuando en realidad seguimos en el camino.

jueves, 6 de febrero de 2014

Los Flashmob y el derecho ¿esbozos de sociedad civil?


 

 
Un grupo de desconocidos son convocados a través de redes sociales para reunirse en un lugar determinado o desde el lugar en el que se encuentran emprender una "misión" actividad determinada, es decir, desconocidos que trabajan en equipo y logran objetivos comunes, si bien es cierto muy temporales. Luego incluso pueden dejan de ser desconocidos porque ya pertenecen a una pequeña comunidad virtual (e-group) a través de la cual son convocados para nuevas misiones. Se trata de un movimiento conocido como "flashmob".

Los flashmobs fueron planteados a nivel teórico por el sociólogo Howard Rheingold, en su libro Smart Mobs: The Next Social Revolution en el 2002. Rheingold predecía que la gente usaría las redes sociales para organizarse. Un año después, Rob Zazueta tratando de aplicar las teorías de Rheingold, creó la página web Flocksmart.com en la que por primera vez los denominados mobbers comenzaron a convocar a eventos masivos. El primer flashmob se dio en Manhattan el 3 de junio de 2003 organizado por Bill Wasik, editor de Harper’s Magazine, y aunque fue un fracaso el artículo que el mismo Wasik publicó en la mencionada revista en 2006, significó un precedente importante.
 
A partir de entonces los flashmob se han extendido por todo el planeta a veces sólo con fines lúdicos, otras como manifestación de resistencia civil e incluso para efectos comerciales. Los sociólogos hacen sus hipótesis tal vez se trata del astío de las tribus urbanas que buscan nuevas actividades, seguramente es un éxito que pueden atribuirse las redes sociales e incluso hay un cierto halo de hipsterismo pues se prescinde de los mass media y la sociedad civil usa los recursos que tiene a su alcance. Como ya se habrá podido intuir, estos movimientos pueden ser utilizados para fine altruístas y positivos pero también pueden manipularse facilmente o caer en la vanalización y el absurdo (como de hecho ya ha sucedido) podríamos pensar en una ética pública que pudiera de algún modo inundar también estos espacios que finalmente son espacios de organización civil donde se dan reglas, quizá efímeras pero que tienen un contenido jurídico de cultura popular susceptible de ser analizado.

martes, 24 de septiembre de 2013

HOMBRE-SOCIEDAD-NATURALEZA




Por Comité de Asesores Pares de la Facultad de Derecho Mazatlán
Universidad Autónoma de Sinaloa
 
El hombre es un ser contradictorio por naturaleza y en su estado daña a todos aquellos seres que están en su entorno incluyendo su especie.
            La Tierra es tercero desde el Sol y quinto en cuanto a tamaño de los ocho planetas principales. La distancia media al sol es de 149.503.000 km. Este es el único astro conocido que tiene vida dentro del sistema solar, aunque algunos de los otros tienen atmósferas y contienen agua.  Dicho cuerpo celeste tiene una edad aproximada de 4.650 millones de años, durante el cual diversos procesos se dieron, desde la estructuración de la masa terrestre, hasta el surgimiento de la vida.
            El planeta Tierra alberga diversas clases de seres vivos, de entre las cuales se encuentra una específicamente dotada de racionalidad, “el hombre”. Esta singular especie para alcanzar esta facultad tuvo que atravesar por diversos procesos evolutivos hasta llegar a la actualidad, adquiriendo una condición racional, capaz de organizarse, con sistemas implementados que facilitan su convivencia, progreso y bienestar.
            “Desde sus orígenes el hombre, existe y coexiste en colectividad” (Cisneros, Armando, José Sánchez Delgadillo y Manuel Reyes Tamayo. 175)  el hombre es un ser social por naturaleza y concebir el aislamiento como forma de vida resulta inimaginable.
            Sin embargo en esta sociedad contemporánea surgen diversos fenómenos sociales que aquejan la individualidad del sujeto, dado que se pierde en la masa y cae en problemas como el aislamiento, violencia, etc., los cuales lo llevan a que atente contra su propia vida (esto también pone en riesgo a los demás) e inhibiendo su desarrollo integral, ocasionando que le resulte difícil sobresalir en un ambiente en la cual día con día el grado o grados de exigencia es cada vez mayor, impulsando a que adopte nuevos conocimientos y el problema no radica en la exigencia, sino en los medios a los cuales acudir para solventar dicha petición.
            El sistema implementado, no abastece de los medios necesarios a la sociedad para que esta progrese. Es entonces que el hombre, quien en un principio habiendo alcanzado la facultad racional, y los medios (comunicación) adecuados para dirigirse a los suyos y a los que no lo son, se vuelve incompetente para establecer una relación exitosa, dado que esta habilidad, surgida a partir de la razón, se deteriora con el uso inadecuado de la capacidad racional, esto, aquejado por los problemas sociales tales como el hambre, la seguridad, la igualdad, la vida, etc. y llevados por los mismos, caen en guerras y demás acciones que minimizan la facultad pensante del hombre y le dan prioridad a la acción más que la razón.
            Ahora bien, si resulta entonces un fracaso la relación que adopta el hombre ante los hombres, ¿Cómo pretende entonces establecer una vinculación con otros seres que no son de su especie?...  es por ende que al pretender esto con los demás y su naturaleza misma, esta termina aniquilada en el peor de los casos.
            El dualidad del hombre en cuanto crear y destruir en el proceso es complejo… ¿Cómo es posible que, contando con raciocinio actué de manera contradictoria?... es inaceptable para esta especie se adopte comportamientos irracionales,  y más aun cuando se presume ser racional.
            No es permitido contamine el aire, el agua, la tierra, y más aun le arrebate la vida a los demás seres que son considerados por la humanidad como inferiores, estos no son culpables de su condición intelectual y de la absurdez del humano que en su ego, busca remedios para solventar sus carencias y así lograr su verdad, esa perfección ajena a él. Resulta entonces inadmisible que el hombre se haya situado en un sistema estrictamente organizado, surgida a partir de sus necesidades, de su evolución intelectual en la que las normas son de vital importancia para garantizar la seguridad a todos aquellos que están dentro de la sociedad, en la que él es primero… y contando con raciocinio actué de manera contradictoria, dañando el planeta y deteriorando la vida misma.
            Este singular ser, dotado de racionalidad, es irracional, sus acciones son evidencia de ello, ya que RAZONA, DICE Y ACTUA de manera contradictoria, sus ideas no van acorde con sus palabras y mucho menos con sus acciones, claro ejemplo de ello es cuando las naciones entran en conflictos, y evaden el dialogo dándole mayor importancia a las armas mas que a las palabras.
            Es entonces obligación del hombre, siendo el único ser racional en este planeta quien debe estar al servicio de los seres no pensantes para así preservarlo, dado que el hombre primordialmente, necesita de los otros seres para poder sobrevivir, necesita de proteínas, lípidos, vegetales, H2O, oxigeno, etc. y esto no está dentro de su ser… está afuera, y si lo que es extraño a él se extinguió por sus acciones no pensadas, ¿Entonces qué hará?, no podrá hacer nada, más que esperar su muerte y la de su especie.
            Es por ello que hago hincapié en la salvaguarda de la integridad silvestre y los recursos naturales, pues si el hombre actúa de manera irracional y continua con dicho estilo de vida… tarde o temprano terminara con la vida y la suya misma, como lo está haciendo actualmente, destruyendo bosques, contaminando aguas, deteriorando la calidad del aire, volviendo infértil la tierra, etc. disminuyendo la vida misma, todo esto con un fin mercantil, el de producir y obtener ganancias mayores, para así situarse en un nivel “aceptable” ante la sociedad y ser “respetable”, por lo que tiene más que por lo que es.
            Y es aquí donde creo todo sujeto presenta problemas existenciales al tratar de solventar sus carencias del pasado con acciones reprobables en el presente, mismas que fueron cultivadas en la sociedad.
            Sin embargo no todo respecto la relación existente entre el hombre-naturaleza es mala. Caben dentro de este mundo seres que actúan con raciocinio y establecen vínculos con los que no lo son de su clase, con base a su sentido común. Entes con sentido humano, que conocen lo bueno y lo malo, según la cultura general que indica ciertas acciones como aprobatorias y otras que no, (como el homicidio, la violación, el ecocidio, etc.) estos seres comprometidos con la vida, buscan el bienestar, efectuando acciones que buscan disminuir  la contaminación ambiental, resaltando la relación reciproca que existe entre su especie y la ajena a él,  buscando hacer conciencia de las labores  nocivas que el humano realiza sobre el planeta y la vida misma, así como las graves consecuencias que esto le traerá en un futuro para si y a las demás formas existentes, pues claras son las muestras de que el hombre daña a la vida, alterando los cambios climáticos, volviéndolos mas severos día con día, volviendo infértil la tierra, extinguiendo vidas, etc.
            Haciendo entonces mención de seres que trabajan para lograr un mejor mundo, en el cual se respete la existencia silvestre y el uso racional de los recursos naturales, tenemos EARTH ACTION, AMIGOS DE LA TIERRA, GREENPEACE INTERNATIONAL, PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL MEDIO AMBIENTE (PNUMA), FONDO MUNDIAL PARA LA NATURALEZA (WWF), entre otras más.
            Ahora bien, así como no está del todo perdida la relación del hombre con la naturaleza ya que implementa acciones que buscan mantener el equilibrio entre su especie y las demás para así coexistir juntamente, cabe decir que tampoco está perdida la relación del hombre ante la sociedad… dado que este sujeto contando con raciocinio, implementa mecanismos que propician una relación, si bien no llega a ser exitosa siempre por la diversidad ideológica, establece límites para que no caiga en conflictos ante los demás, y resguarde la integridad de los sujetos y así mantenga a la sociedad unida.
            El humano como elemento vital para la constitución de la comunidad, sujeto a leyes y demás mecanismos que esta implemente por el bien común, busca opciones a las cuales acudir para solventar sus carencias, aunque muchas veces no sean las más apropiadas, recurriendo a la violencia, el homicidio, la violación, el secuestro, robo, etc. y estos problemas complican la existencia del individuo, situándolo en un punto en el que más que vivir, tiene que sobrevivir, remontándonos a épocas en las cuales las leyes aun no surgían y estaba aun este ser pensante en proceso evolutivo para alcanzar dicha facultad racional.
            Sin duda alguna, el hombre, siendo un ser pensante/social, presenta diversos problemas que le aquejan e inhiben su desarrollo, que aunque estando dotado de raciocinio actúa de manera contradictoria, complicando las relaciones con sus iguales y con los otros seres vivos con los que interactúa, alterando la vida hasta extinguirla.

Bibliografía
Glorier. El Nuevo Tesoro de la Juventud: El Libro de la Ciencia.XVIII. México: Cumbre, S.A., 1984. (7-16)
Cisneros, Armando, José Sánchez Delgadillo y Manuel Reyes Tamayo. Filosofía: Las relaciones hombres-sociedad.  Villa Ledon 2973, Culiacán, Sinaloa. Escobar Editores. 2010. 175

jueves, 25 de julio de 2013

La importancia de fomentar la investigación jurídica en los estudiantes universitarios


Por Griselda Samaniego Albarrán
 
La investigación jurídica en México debiera resultar muy importante no sólo para los académicos, maestros o doctores en Derecho, sino para los estudiantes de la carrera universitaria, ya que es a partir de su formación, que debe fomentarse la curiosidad por el saber y el conocimiento jurídico, de ahí deriva la necesidad de guiar al estudiante para que él mismo, por medio del autodidactismo, vaya descubriendo a través de la investigación, aquello que más le interesa aprender, o en su caso solucionar, de acuerdo con su propio criterio y conocimientos previamente adquiridos.
            Así mismo, es relevante destacar que en la actualidad, el Derecho ha sufrido diversos cambios, pasando del estudio deontológico documental del mismo, a un estudio más asequible, el cual da paso cada vez más a la interdisciplinariedad del Derecho y el dejar de lado a la ley como única fuente, dándole cabida a la costumbre y a los fenómenos sociales como fuentes del Derecho, los cuales son los que le dan vida a nuestra sociedad, de igual manera más comprensibles para la mayoría de los gobernados, que la ley y sus complejos términos jurídicos difícilmente comprensibles para personas no letradas en Derecho.
Por lo que derivado de lo anterior, es de concluirse que el trabajo del estudiante no se centra únicamente en las aulas, es importante una labor de implementación de la investigación jurídica en las facultades, no sólo por el placer y satisfacción que para algunos conlleva la investigación como tal, sino debido a que la realidad del Derecho en México es extremadamente cambiante, hoy más que nunca debido a los avances tecnológicos y a la globalización que sufren los países hoy en día, por lo que sin duda alguna hay que adentrarse en el estudio del mismo, haciendo trabajos de investigación y análisis para así poder llegar a comprender e interpretar el Derecho con la finalidad de darle a la sociedad una convivencia y organización más armónica y eficiente.
Visita el blog de la autora de esta entrada:

LA JUSTICIA NO DISCRIMINA… ¿POR QUÉ TÚ SI?


Por Armida F. Lobatos Fernández
 
En el artículo 1, último párrafo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se prohíbe cualquier tipo de discriminación y da una lista de algunas de las diferentes situaciones que pueden suscitar a su aparición. Una declaración similar encontramos en el artículo 14, fracción X, inciso b de la Ley de establecimientos mercantiles del Distrito Federal donde se observa una sección en donde se le exige a todos los negocios contar con un “particular” letrero que debe decir “En este establecimiento no se discrimina por motivos de raza, religión, orientación sexual, condición física o socioeconómica ni por ningún otro motivo”.
            Es curioso el hecho de que se obligue a los comerciantes a reafirmar por medio del señalamiento esta “declaración”, que consta ya en el primer ordenamiento de la Carta Magna de nuestra Nación. ¿Por qué es necesario recordarle a la ciudadanía que no se les tiene permitido bajo ninguna circunstancia discriminarse entre ellos? ¿Por qué nos es tan difícil sentir empatía por nuestros semejantes? Son cuestiones bastante confusas de dar respuesta.
 
 

En la imagen superior observamos una foto de la majestuosa Teotihuacán, lugar emblemático de nuestra cultura. Mismo que he considerado idóneo para representar nuestros principios como Nación. Dentro de la cual observamos diversas imágenes que representan a las diferentes tipos de personas que existen y los variados grupos en los que se desarrollan. Encontramos secciones con diferentes tipos de religión, empleos, nacionalidad, idioma, tradiciones, preferencia sexual, origen étnico, nivel social, personas con capacidades diferentes; pero todos con una constante son seres humanos.
            Lo que se representa es a una población donde existen diferentes personalidades dentro de una misma colectividad; ósea, donde todos conviven de manera general, a pesar de los diferentes intereses que tienen entre ellos. Tal como es nuestra sociedad. La gran mayoría de la personas aparenta que este tema esta pasado, algunos hasta se escandalizan al escuchar la palabra “discriminación”; sin embargo todos conocemos más de un caso de segregación, pero nunca nadie admite ser un discriminador. Incluso sin saberlo podemos llegar a ser los causantes de un abuso, justificado tras la costumbre.
            Vivimos dentro de una gran simulación de igualdad social. Absolutamente nadie quiere ser discriminado por ninguna situación, esto es contrastante si consideramos que muchas veces incluso nos discriminamos a nosotros mismos. Los estereotipos marcados por la sociedad nos hacen pensar y sentir que somos “inferiores” cuando en realidad solo somos diferentes. La segregación hacia otros seres humanos es un reflejo de nuestras propias inseguridades.
            Por ejemplo para poder pertenecer de manera plena a un grupo debemos rechazar al contrario y para ser un líder los demás deben ser separados para fungir como súbditos. Por lo que es indiscutible que no todos podemos ser “iguales”, si lo fuéramos viviríamos en una utopía, en lugar de nuestro “mundo” en el que necesariamente existen divisiones sociales. Sin embargo, lo anterior no significa que tengamos permitido en algún momento atentar contra la dignidad humana o perjudicar los derechos y libertades de las personas, porque si lo hiciéramos sería considerado discriminación.
            La legislación es clara y precisa al prohibir cualquier tipo de discriminación, pero ¿podrá algún día la sociedad acatar dicho ordenamiento? Ciertamente solo lo conseguirá de manera plena cuando la manera de pensar de la sociedad se modifique. Eleanor Roosevelt dijo “nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento”. A lo que yo agrego que nadie puede discriminarte, si tú no has sido tu propio discriminador anteriormente.
            El hecho de que siga existiendo rechazo de cualquier tipo hacia diferentes grupos sociales está en nuestras manos. El secreto para terminar con la discriminación, es que primero nos aceptemos y estemos orgullosos a nivel personal de lo que somos, de esta forma no podremos despreciar a otros por lo que son.

jueves, 18 de julio de 2013

Los casos realmente trágicos en el derecho


Nos ha quedado de la herencia dworkineana la idea de que los casos controvertidos del derecho pueden ser de dos tipos, los fáciles y los difíciles, son estos segundos los que requerirán de un desarrollo argumentativo complejo y arduo que además no terminará por convencer a todos pero al menos se presumirá realizado bajo los parámetros de racionalidad y justeza.

Podríamos agregar que incluso hay casos “más” que difíciles a los cuales Atienza ha llamado trágicos, sin embargo, lo trágico no está en los casos sino en el presupuesto mismo del derecho concebido como una lucha en la que hay un perdedor y un vencedor, la tragedia parecería que se tratara en el determinar quién será el perdedor, quien normalmente tiene mucho que perder y de ahí la tragedia.

Pero si consideramos realmente la naturaleza lírica del derecho como tragedia, tendríamos que ir más allá pues la tragedia implica muchas otras cosas, en principio se presenta como una narración determinista en la que es imposible evitar el dolor, el cuál debe ser administrado y repartido de la manera más equitativa, pero nadie se salva, la narración que de ahí procede es violenta en todos los sentidos, los involucrados en una tragedia de enfrentan a un destino inevitable y misterioso que a veces es imposible describir en parámetros de la lógica convencional por lo que hay que recurrir a la poesía y a muchas, muchísimas alegorías y lo más interesante, siempre hay un holocausto, una víctima propiciatoria, un sacrificio enorme.

 
 
En términos conceptuales se trataría de asociar hybris con dike, recordemos que desde Hesiodo, dike que simboliza al derecho se antepone a eris, bía e hybris, la pendencia, la violencia y la desmesura, el derecho en principio se contrapone a estas fuerzas, fue Solón quien consideraba que no se trata de contrarrestar estas fuerzas sino más bien de alinearlas al derecho, lo cual supone conocerlas y operarlas, claro está que Solón era un gobernante, la enunciación contemporánea de este planteamiento fue hecha por Weber a través de su concepto de violencia legítima, el Estado es un organismo encargado de operar el derecho pero también la violencia, siempre y cuando esto se haga dentro de un marco legal, lo cual da como resultado la icónica figura del Estado de Derecho, sin embargo, el uso de la violencia siempre genera violencia, heridas y víctimas, que por mucho tiempo el Estado desconoció en el sentido de poder reparar sus errores.

El someterse al derecho supone ya una violencia, renuncias y sacrificios, pero en general el ordenamiento jurídico entendido como pacto social, implica daños colaterales y holocaustos necesarios, es decir, una tragedia en la que la hybris debe ser administrada, de modo tal que no sea ni tan evidente, ni tan desproporcionada que lleve a los ciudadanos a una revolución. Y ya que habrá daños colaterales lo mejor es que estos sean orientados desde inicio a los enemigos de la patria, o al menos hacer creer que serán estos daños recaen sobre los elementos perniciosos de la sociedad.    

El derecho entonces en términos generales nos ofrece muchos casos trágicos en tanto que al ser operado por seres humanos falibles necesariamente llevará a injusticias en las que inocentes serán inculpados, obviamente se espera que en la medida de lo posible estos errores sean lo menos, sin embargo la historia nos ha demostrado que normalmente la excepciones se vuelven regla (en la famosa tesis histórica de Walter Benjamin) los gobiernos han aprendido a revertir el contrato social a su favor, es difícil determinar sino no es que son más los errores que los aciertos, en este tenor de ideas los jueces, y en general todas la autoridades involucradas en la toma de decisiones, serían parte de este juego trágico, no importa la decisión que tomen ya está de antemano presupuestado un número hipotético de casos que tendrán que constituirse en sacrificio para que dicha sociedad siga funcionando.