jueves, 25 de febrero de 2016

La historia del derecho, la justicia constitucional y las personas de carne y hueso: A propósito de Paolo Grossi





Por José Ramón Narváez Hernández

Paolo Grossi fue designado presidente de la Corte Constitucional italiana. Tal vez hay quien piense que era de esperarse, una gran carrera académica, un gran prestigio, un espíritu conciliador y una personalidad afable. Muchos recordaron que él mismo se dice historiador del derecho y por tanto, de profesión "conciencia crítica del derecho". Algunos más dirán, como Tomás y Valiente, de igual profesión y en un cargo similar (1), a la orilla del Estado, para corregirlo y hacerle ver sus errores, sus excentricidades, en fin, sus abusos. 

Grossi, el orgulloso florentino, quien hizo de su oriundez un estilo, el stile fiorentino, con alma de maestro, siempre dispuesto a dar un consejo a señalar un derrotero, una guía entrañable en el frío mundo académico, sus discípulos estamos todos, orgullosos de él, porque nos enseñó a amar a la academia.

Paolo, el historiador del derecho que miró en la pluralidad una solución a un discurso dogmático y vertical, que vio en la sociedad el origen del derecho y re-descubrió la complejidad del orden jurídico.

Tuve la oportunidad de acompañarlo un par de ocasiones en sus visitas a México, sus enseñanzas eran extrapoladas - a mi parecer afortunadamente- para identificar la riqueza del derecho de nuestros pueblos originarios, jamás él mismo lo mencionó directamente, pero a todos se nos figuraba que la pluralidad y la complejidad del derecho se encontraba en ese derecho consuetudinario vivo, que generaba ordenamientos, que materializaba sujetos de derecho olvidados y marginados por el absolutismo jurídico. Justo estábamos en Michoacán en alguno de esos poblados camino a Morelia cuando me dijo; vayamos al mercado, ahí es donde podemos ver al derecho en su existencia cotidiana, sus curiosidad antropológica se mezclaba con su afabilidad preguntaba a las personas, les sonreía, en Patzcuaro unas niñas indígenas de acercaron a jugar con nosostros.



De personalidad sobria, a penas comía algo prefería la naturaleza y me preguntaba por los nombres en español de árboles y plantas, algunas le recordarían a las que él mismo planto en su bosquecillo de Citille, en el Chianti Toscano, por donde alguna vez caminamos y en un ángulo sombreado me señaló una banca en la que concibió su obra el Orden jurídico medieval, más tarde visitamos la Villa Acurssio y volvimos a Florencia para la cena.



Cuando llegó a juez constitucional, siempre me pregunté cómo sería ese aprecio a la constitución italiana mezclado con la consideración de una consuetudo que en el fondo es también constituyente, en 2008 publicó un texto en el cual lo dijo abiertamente habría que contrarrestar la idea de "la sociedad, como masa neutra de innumerables hormigas, se transfigura articulándose en coagulaciones colectivas...que van a constituir un contrapeso a la soberbia del Estado" (1)

Tres elementos hay que agregar a la interpretación constitucional: la continuidad, la pluralidad y la carnalidad; la constitución representa ese devenir histórico que permite a la sociedad continuar su vida cívica, pero no puede percibirse esta vida como algo estático y unívoco, por el contrario la existencia de cada persona le da carnalidad al derecho, lo hace vivir de una manera particular, es una simbiosis entre la dignidad personal y la colectividad: 

Gracias a una confrontación ideológica autenticamente plural, en la Constitución los protagonistas del proscenio jurídico se desenmarañan: no más el Estado solo o sólo el individuo económico, sino más bien la persona y la comunidad solidaria en la cual la persona se integra; no más por sí sola la libertad individual abstracta que llega a premiar únicamente al poseedor sino más bien la libertad colectiva que procura al desposeído una dignidad no declamada y verbal sino efectiva (3)  
Existe de este modo una gran responsabilidad social del juez constitucional que debe pensar no en un sujeto abstracto, sino en personas de carne y hueso que viven en una sociedad compleja y dinámica.

Obviamente muchas otras cuestiones podrán empatar a la historia del derecho y el ejercicio hermenéutico de la justicia constitucional, pero me parece que la aportación de Paolo Grossi a ese segmento de la dogmática jurídica será fundamental en un corto lapso de tiempo.

Enhorabuena.

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(1) El otro caso es el de Carlos Ramos Núñez en Perú.
(2) GROSSI, Paolo, "Legalita Costituzionale nella Storia delle Legalita Moderna e pos-Moderna", en Giornale di Storia Costituzionale, 2008, vol. 16, p. 43.
(3) GROSSI, Paolo, "Pagina introduttiva (storia e cronistoria di Quaderni fiorentini)" en Quaderni fiorentini, vol. 31, Giufrré, Milán, 2001, pp.1-12. 

jueves, 4 de febrero de 2016

Fotomultas y cámaras de seguridad: la cultura del Gran Hermano



Alguna de las definiciones de derecho seguramente está ligada estrechamente a la idea de CONTROL. La aspiración -el deseo en términos lacanianos- de un sistema jurídico es la de provocar en los sujetos que lo componen una autolimitación. Reformas y reformistas siempre ponen más atención al efecto perfomativo del derecho y su aparato simbólico que a la infraestructura material que supondría su ejercicio, es decir, los operadores jurídico se preocupan más por "hacer creer" que el derecho repercutirá de alguna manera en la realidad, más que hacerlo existir, y hemos utilizado a propósito la palabra creer, porque el derecho es más un sistema de creencias, que un conjunto de acciones. El derecho son las sombras proyectadas en la caverna platónica, sí así es, es alienante, es manipulador. Tanto ha discutido la filosofía del derecho en torno a la coacción, el derecho debe ser desincentivante, ejemplar, aunque curiosamente la sociología diga que esto de poco sirve y el derecho parece así más bien un sistema sádico. 

Michael Stolleis escribió hace algunos años en El ojo de la ley, que el control que algunos sistemas religiosos propiciaban en los creyentes cuando pensaban que Dios los miraba y por eso se portaban bien, fue sustituido por la idea de que el Estado ahora asumiría esa función, incluso eso apareció en el frontispicio de la Declaración de Derechos del Hombre de 1789: ten estos derechos pero se sabedor que el Estado te mira y en cualquier momento podrá privarte de ellos bajo el supuesto de un Estado de excepción. 


La literatura distópica pudo en su momento jugar con esta premisa controladora, George Orwell en su celebérrima obra 1984 nos narraba como el Estado totalitario ficticio en el que se desarrollaba la historia presidido por El Gran Hermano, puso cámaras por todos lados para forzar a las personas a comportarse de acuerdo a los estándares esperados, repentinamente las cámaras también transmitían voz e imagen, la intención era hacerles creer que siempre se les veía. En este estado de paranoia, ya previsualizado por el jurista inglés Jeremy Benthan y llevado in extremis al análisis de las instituciones contemporáneas por Foucault, no importaba realmente lo que las cámaras grabaran ni la inspección detrás de ellas, porque eso requeriría a un ejército de funcionarios para procesar la información, sino generar el efecto de sentirse vigilado. 



Las cámaras van en aumento en nuestras sociedades de la desconfianza, pero aumentan más los señalamientos viales avisando de las cámaras la intención es sólo una: sentirse observado y eso ciertamente genera autocontrol, pero también es invasión, es tensión, y a la larga con la corrupción imperante, es violación de derechos e impunidad, unos serán inculpados injustamente y otros serán exculpados, también injustamente.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Star Wars y el Derecho





Y aprovechando la inercia un poco de ‪#‎FilosofiaPopulardelDerecho‬ en Star Wars, creo que es un buen pretexto para discutir de un montón de temas que nos preocupan en la actualidad, vamos a mencionar algunos esperando en breve convocar a un Mesa para discutirlos:
a) La idea de Justicia: la fuerza vs el lado oscuro. Existe un tensión que no es del todo maniquea entre estos dos conceptos, el propio Yoda le dice a Luke que no se trata de 2 fuerzas tirantes sino que el lado oscuro es el camino fácil para acceder a la dominación de los demás, es una descripción del autoritarismo.
b) La democracia: a los largo de la saga se enfrentan diversos sistemas políticos donde deambulan figuras parlamentarias y Estados de excepción.
c) El miedo como motor del lado oscuro: derivado de los 2 incisos anteriores, creémos que en la filosofía del derecho hace mucha falta discutir seriamente el papel del miedo en la creación del derecho.
d) El papel de la mujer en la política y la vida social: Tanto Leia como Padme nos presentan un paradigma de mujer distinto al esperado por muchos, Rey continua en ese sentido dando marterial para discutir.
e) La idea de orden jurídico-político: podemos observar temas como el de la soberanía, multilevel constitucionalism, relaciones entre comercio, derecho y política; creación de normas, federalismo, etc.
f) Interculturalidad jurídica: La República, el Imperio y el Nuevo orden interactúan con una serie de de pueblos como es el caso de los Ewoks que han conservado sus costumbres y en su momento participan en la resistencia.
g) Derecho alternativo o soft law: en muchos de los planetas del sistema, operan grupos clandestinos (como es el caso de Han Solo) o simplemente organizaciones sociales distintas que viven en la periferia tratando de sobrevivir (Tatooine o ahora Jakku).
h) Seguridad Pública: los Jedi constituyen un grupo élite encargado de mantener el orden, a través de su Consejo, toman decisiones como un tribunal y las ejecutan a través de un cuerpo especial que funge como policía y a veces como fiscales.
i) El derecho a la guerra: en algunos momentos se hace referencia a los justos títulos para hacerle la guerra a ciertos grupos disidentes, hay batallas que en realidad son genocidios, muertes de civiles. etc, que cambian el rumbo de la historia.
j) Bioética: No son muy recurrentes, pero hay menciones a procesos de biotecnología sobre seres humanos, la criogénesis sobre Han Solo, la creación de cyborgs como Anakin, etc. #‎StarWarsyderecho‬

lunes, 11 de agosto de 2014

Game of Thrones y el derecho






A mi amigo Juan Carlos Barrios

 Por José Ramón Narváez H.

En el recuento previo a la 4ª temporada, se hace énfasis en la espada, aquella que al inicio de la serie utilizó Ned Stark para ejecutar la sanción sobre aquel prófugo del muro diciendo que la ley debía cumplirse por sobre la compasión, inmediatamente vemos caer la cabeza del protagonista ausente de la serie, el propio Ned, quien a hierro mata, a hierro muere, un arco narrativo que hace honor a la justicia poética aristotélica, por lo que tiene que ver con el simbolismo, se asocia el derecho a la espada, en el primer caso, en el de Ned Stark como ejecutor, nos parece hasta cierto punto justo; en el segundo, en el de Ned Stark como ejecutado, parece un acto totalmente despótico. Se estructura entonces la trama, un poco maniquea, buenos contra malos, lucha por el poder e historias de venganza, todos los que ansían el poder mueren, otros permanecen en segundo plano, Daenerys Targaryen (Kalhisi) persigue fines nobles pero es inclemente y a veces hasta cruel en el uso de medios para conseguirlos, veremos como la trata el guionista. Acabamos de hacer una descripción breve sobre una de las series televisivas de más éxito en la historia de HBO, pero sobre el derecho hay mucho que decir, sobre todo las constantes referencias al derecho alto medieval: pactos feudo vasalláticos, ordalías, derecho sucesorio, huestes, la idea de honor e incluso la hospitalitas.


Comencemos de atrás hacia adelante, en la 4ª temporada hay un juicio más bien al estilo moderno, ciertamente la designación de jueces pareciera una crítica moderna al derecho del antiguo régimen pues en el imaginario hay la idea de que fue la modernidad la que aportó la idea de jueces imparciales, pero desde el derecho romano existe la figura de la recusación, pero además la pluralidad jurisdiccional medieval permitía la coexistencia de jurisdicciones y por tanto la revisión de los asuntos, el rey delga su justicia y es la última instancia, como sucede en la serie, el juicio en este caso es por traición y la conspiración ha llevado a culpar a un inocente, el tinglado se ha armado para asesinarlo como chivo expiatorio, los testigos son comprados o amenazados, eso es más bien moderno, el derecho medieval tenía otros propósitos distintos a los de la verdad procesal, más cercano a ello es el juicio del propio Tyron en el Nido del Águila a través de un desafío o combate y que se repetirá en esta 4ª temporada, en fin, que también podría decirse que la serie es pura ficción y no tendría por qué referir al derecho feudal pero es clara la influencia como son claros los estereotipos y lugares comunes sobre el imaginario medieval y es que tenemos también fresca otra obra contemporánea de la cultura popular que respeta de mejor modo la idea medieval como lo es El señor de los anillos pero en este caso particular tal vez se deba a que dicha filmografía se basa en la obra de un profesor universitario de historia medieval como lo es Tolkien. Juego de Tronos obedece más a una idea maquiavélica del poder que por tanto es moderna y más afín y cercana a nosotros –por ejemplo el caso del Banco de Braavos que invierte a todos los candidatos a rey para no errarle-, la ficción permite los anacronismos y las síntesis históricas y es válido por que se trata de cultura popular basada en imaginarios, en ese sentido son válidas las referencias a dragones y gigantes, pues no se trata de una obra informativa sino de entretenimiento, en otras áreas culturales podríamos hacernos las mismas preguntas, por ejemplo ¿sería posible con la ingeniería de ese supuesto momento histórico hacer un muro en el norte de los 7 reinos de esa magnitud? Y aquí los ejercicios hermenéuticos se tornan interesantes, es muy atractivo el planteamiento antropológico de la idea de los salvajes al otro lado del muro y la existencia de un cuerpo encargado de la seguridad pública de lo civilizado, encontramos en dicho ejercicio la existencia de disciplina militar, un sistema penal basado en una especie de readaptación social pues los culpables purgan condena sirviendo en el muro, hay paramilitares y guerrilleros del otro lado del muro, comandados por un exmilitar, empujados por otros que realmente si son salvajes o al menos eso parece, terroristas sobrenaturales que despersonalizan a humanos para formar su ejército, los caminantes blancos son la periferia de la periferia.

Juicio a Tyron Lanniester

Al igual que lo anterior, resulta también interesante la idea de multiculturalidad, la diversidad consuetudinaria e incluso religiosa permea la totalidad de la serie, aunque también es cierto que hay una condena vedada, porque frente a la religión de los 7 cielos está la religión del señor de la luz que tiene prácticas sanguinarias y genera fanatismo. Hay un planteamiento entre líneas que confronta racionalidad a religiosidad, aunque respetando el contexto no existe propiamente separación entre religión y gobierno pero lo religioso es dejado más de lado (vemos esporádicamente a ministros de culto y religiosos con poca participación) y relacionado más bien con la magia y hechicería.
Por último, hay constantes referencias a la justicia: en el templo de Desembarco del Rey donde la sucesión al trono se da y las bodas reales, hay una estatua de la justicia, quien sostiene la balanza es "El padre" que según la religión oficial del reino "La Fe en el Siete", es la primera de la deidades que tiene a su cargo la justicia y el juicio de los muertos, el autor de la novela George R.R. Martin, utiliza elementos de las religiones griega, romana y católica, esta representación de la justicia es muy cercana a la idea de Jupiter. Daenerys Targaryen en su lucha contra los esclavistas, continuamente hace referencia a una justicia lineal del ojo por ojo, no hay equidad ni misericordia en sus decisiones. En la 3ª temporada Tywin Lannister le pregunta a su nieto quien se convertirá en rey ¿cuál es la principal virtud de un gobernante? cuando él le dice que la justicia, el abuelo le narra la historia de un rey justo que murió acuchillado en su cama por lo que le dice que la virtud del gobernante debe ser la sabiduría, pero inmediatamente complementa, aquella que implica dejarse guiar, en este caso por el propio abuelo. En la 4ª temporada un hombre yace fuera de su casa que ha sido incendiada por ladrones, Arya Stark y e Perro Clagane le escuchan decir: yo siempre creí en la justicia, tu me das algo y yo te doy otra cosa a cambio (duo ut des) así logré hacerme de todas mis cosas, hoy eso ya no existe.

Detalle de las estatuas de la justicia

En fin, seguramente quedarán en el tintero muchas otras cosas, pero sirvan estas líneas de pretexto para analizar y disfrutar esta serie bien hecha y que ha dado pie para mirar el derecho desde la cultura popular.


jueves, 5 de junio de 2014

Si Charles Xavier presidiera la Suprema Corte


 
 

Si Charles Xavier presidiera la Suprema Corte*
José Ramón Narváez H.
 
1.      ¿Quién es Charles Xavier?[1]
 
Para quien no conoce el denominado Universo Marvel, Charles Francis Xavier es una creación de Stan Lee y Jack Kirby quien es un poderoso mutante, fundador y líder de los X-men que es propiamente el nombre de la saga de historietas o comics en los que este personaje participa, concretamente apareció por primera vez en el número 1 de la colección de comics The Uncanny X-Men en septiembre de 1963. El también denominado profesor Xavier es parapléjico al sufrir un accidente, cuenta con una mente privilegiada que le permite tener (super)poderes como la telepatía, el control mental y en general todas las facultades intelectivas, las cuales tiene en un grado superior al de cualquier humano, además es un genio y científico que conoce de genética, mutación y poderes psiónicos[2].
 
 
Charles Xavier dirige un Instituto en el cual se encausan y aprenden a controlar los poderes mutantes por parte de los más jóvenes, todo esto va ligado a un gran proyecto que busca promover los derechos mutantes, y políticas de inclusión de ellos mismos, lo que supone además proteger a la sociedad de los mutantes peligrosos y violentos, para ello se ha creado un grupo especial de vigilantes llamados los X-Men a partir de los primeros alumnos del Instituto.
 
 
2.      La candidatura
 
 
El profesor Carlos Francisco Xavier, en el caso de que fuera mexicano, tendría por currículum el haber dirigido el Instituto para jóvenes talentos, quizá sería miembro de la Academia Mexicana de Ciencias o de El Colegio Nacional, tal vez hubiera ganado un Nobel por sus investigaciones o por su trabajo pacifista.
Su nombre se filtró en algunos diarios de circulación nacional: “Proponen como presidente del Máximo Tribunal al profesor Xavier” sólo un par de años antes había ingresado a la Corte movido por una encuesta nacional que lo colocaba como “un gran prospecto de juez”, alguna publicación afirmó “por su gran sentido de justicia y su lucha por los derechos de los más excluidos” pocos sabían que en su juventud había estudiado derecho en la Universidad Nacional donde curiosamente pasó desapercibido, muy joven colaboró en un tribunal como secretario y después lo dejó todo por dedicarse al estudio de la genética al descubrir sus poderes y los de otros colegas que habían sufrido discriminación.
Al ser entrevistado el profesor Xavier confesó que le sorprendía que su nombre hubiera sido propuesto, porque según sus palabras “no me considero un gran técnico del derecho, yo puedo aportar en otros sentidos”. Esa noche el profesor intentó hacer una reflexión un poco más profunda, no bastaba que muchos aduladores le dijeran que “la nación y el pueblo de México lo necesitaban” había leído en sus mentes que en realidad buscaban algo a cambio, debía evaluar objetivamente si el ocupar dicho cargo sería o no beneficioso para la mayoría, esto suponía por un lado abandonar la “falsa humildad” y por otro hacer un acto de verdadero combate contra la soberbia, pues la idea de “ser alguien importante en la historia” también estaba dentro de algunos pensamientos periféricos. Al lado de esas grandes preguntas había otras no menos importantes como ¿Qué es lo que define a un jurista que trabaja en la Suprema Corte?, ¿Qué virtudes debería tener en particular un presidente de esta institución?, ¿Qué supone trabajar por la justicia?, y en fin, ¿Qué es justicia?
 
3.      El profesor Xavier como presidente de la Corte
El profesor tendría que ser muy cauto al asumir dicha responsabilidad, atrás quedaron aquellos días cuando dirigía el Instituto y en los cuales la falta de experiencia le hicieron tener demasiado “brazo duro” sobre algunos alumnos[3], ahora tendrá que echar mano de la prudencia ser muy cauto, escuchar mucho y hablar poco, o más bien lo necesario, y aunque sus interlocutores ahora son personas que estarían a su mismo nivel, no por eso tendría que renunciar a su vocación como maestro, pero antes que intentar enseñar pensaría en aprender, en muchas experiencias que ha vivido el profesor Xavier, cuando creía que más educativo era en realidad estaba recibiendo una enseñanza, incluso de personas que no se esperaría como el propio Wolverine que es parco al hablar y brusco en sus formas, y de todos modos en algún momento le ayudó a perseverar cuando todo parecía oscuro[4]. En cualquier caso su trabajo sobre todo tendría que atenerse a una particular virtud, la humildad, si hasta este momento los aduladores lo rodeaban siempre, ahora seguramente aumentarían, a todos los seres humanos nos gusta que nos digan que hacemos las cosas bien, pero Carlos Xavier tendría que aumentar su sentido de la autocrítica hacia sus propias acciones, tendría que platicar con colegas y amigos a los que consideraba sabios sobre las cuestiones que en su momento lo aquejaran, sin revelar detalles. De hecho el profesor destinó algunos tiempos de sus día para estar en silencio y hacer introspecciones sobre su actuar, por las noches hacia un recorrido con su mente sobre lo que había acaecido en el día tratando de evaluar si había hecho bien o mal.
 
4.      El profesor Xavier como juez
 
Otro momento diferente había sido el que el profesor había enfrentado como juzgador, nunca es fácil decidir sobre las vidas de los demás, quizá para otros colegas lo era, podían olvidar que cada expediente se trataba de la vida o vidas de diversas personas, para él no era fácil, sobre todo si se trata de personas de su misma condición porque no sólo podía percibirlas, en algunos momentos sentía su dolor, sobre todo cuando por alguna necesidad debía conectarse a “cerebro” la máquina que él mismo construyó en su juventud para poder detectar a los de su especie. La empatía era total, y eso incluso a veces le ayudó a tomar decisiones pero otras veces le representó dilemas morales muy fuertes, algunos de los involucrados en los juicios al momento de acercarse al él en un alegato de oídas, sólo al cruzar la puerta ya conocía sus emociones, intentaba preservarse de leer sus mentes pero no podía evitar que otros signos, por ejemplo gestuales, le llevaran a sentir sintonía con quien lo consultada, optó por citar siempre a la contraparte para preservar lo más posible la imparcialidad. Sobre este tema también el profesor ha tenido que ser precavido, cuando en las causas tienen de un lado a uno de su especie, a veces hay una cierta propensión hacia ellos, aunque en realidad Xavier sabe que dentro de los humanos en todas sus categorías siempre hay buenos y malos, incluso a veces es difícil establecer un juicio de valor sobre la mayoría de personas, ha llegado a concluir que la cuestión es mantenerse en el camino, caídas habrá pero lo que hace buena a una persona es su perseverancia en el bien, aunque tenga ratos malos.
Juzgar no es tarea sencilla, el profesor sabe que lo primero que se requiere es tiempo, aunque ciertamente muchas veces es lo que más hace falta, pero un principio que ha aquilatado con los años es no caer en la trampa de responder primero a lo urgente y dejar de lado lo importante, pues a veces resolviendo lo importante se resuelven muchas cosas urgentes, lo peor que puede pasar es precipitarse y dejarse llevar por la prisa y el apresuramiento, detrás de los “imprevistos” muchas veces se esconden intereses privados.
Otro tema al que Xavier se ha enfrentado es el dilema entre conservar e innovar, algunas veces los casos en los que ha tenido que ser juez, sobre todo en aquellos que involucran la interpretación constitucional, se da cuenta que como juzgador a veces deber preservar derechos o valores que no deberían estar sujetos a debate porque se basan en principios inalienables como la dignidad humana, aunque también es cierto que cada vez es más difícil detectar estos principios, porque muchas veces en la férrea defensa de la inalterabilidad de algo que parecía un principio se ha dejado de proteger a ciertos grupos o a ciertas personas, por ello siempre visualiza, usando la imaginación que sucedería si tal o cual libertad o derecho se tutelara como se pide, y entonces imagina un mundo en el que ese derecho existe para todos, este ejercicio intenta hacerlo dejando de lado sus propios prejuicios, y no es nada sencillo porque supone hacer un esfuerzo de objetividad muy fuerte y decidido  Al final del día el dilema se centra en dos extremos por un lado ser vanguardista y usar la fortaleza para proponer un cambio en la interpretación de algún texto jurídico, pero tal vez ser atacado de juez legislador o de un juez metido en la política; por otro lado deben apuntalarse los logros jurídicos obtenidos a lo largo de la historia y no dejar que el juicio sea un instrumentos para satisfacer intereses particulares, en cualquier caso no hay una respuesta única, la prudencia le lleva a considerar las circunstancias propias del asunto y a actuar en consecuencia.
 
5.      Los pecados de Carlos Xavier[5]
Pocos saben pero Xavier tiene una hermana que no ha llevado una vida tan recta, al contrario, se le ha ubicado en actividades no sólo ilícitas sino propiamente malvadas, ciertamente es una hermana con la que dejó de tener contacto hace mucho tiempo, aunque algunos de los familiares de Xavier le han sugerido que él debería intervenir y ayudarla, él se ha negado por obvias razones, alguna vez expresó “ella misma ha seguido el camino que eligió”. No le ha sido sencillo porque siente el aprecio de hermanos pero sabe que él tiene una misión que tiene que solventar, recientemente ha intentado acercarse para hablar con ella y hacerla entrar en razón.
En algún momento de su vida el profesor Xavier, a raíz de una intervención quirúrgica comenzó a ingerir drogas para mitigar el dolor, fue un periodo oscuro en el que se olvidó del mundo y se centró sólo en su propio dolor, incluso su mente le jugó malas pasadas y casi estuvo a punto de dañar a personas cercanas a él, ciertamente ha quedado eso superado, pero para él es importante estar consciente de todo lo que sucedió y no borrarlo de su mente como perfectamente podría hacerlo, todos los días el recuerdo de esos días negros lo ponen en sobre aviso, finalmente es sólo un ser humano con un poder especial que debe poner al servicio de los demás, y tal vez, aquella frase la cual dice “que un gran poder conlleva una gran responsabilidad” este sobrevalorada, porque cualquier poder y aun su ausencia deberían implicar compromisos y responsabilidades con los demás pues siempre se puede hacer el bien.
 
 



* Este no es un ejercicio del todo novedoso ya el profesor de filosofía Tom Morris ha hecho algo similar por citar alguno de sus libros en Si Harry Potter dirigiera General Electric (Planeta, Buenos Aires, 2006) es ambos casos, se trata de trasladar las reflexiones que la cultura popular nos aporta acerca de la sabiduría en nuestro hacer cotidiano.
[2] Son facultades mentales que permiten controlar elementos de la naturaleza o en su caso la clarividencia.
[3] X-men #1-5
[4] Comic book Uncanny X-Men, números 141 y 142, Marvel Comics, 1981.


lunes, 17 de febrero de 2014

La Corte Interamericana de Derechos Humanos: El Hogwarts latinoamericano




 
 
Como toda crítica culturológica, ésta no incide necesariamente en el funcionamiento de la institución en cuestión, sino en el imaginario colectivo que se va generando en determinada cultura a partir de la operatividad de dicha institución. En este caso la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) –aunque en realidad debiéramos hablar del Sistema Interamericano de Derechos Humanos- constituye un conjunto de ideas e imágenes en el operador jurídico de la región que es digno de analizarse.

 Ya algunos autores han insistido que el derecho compone un sistema de normas que detonan ciertas actividades en el ámbito social, pero también existe un componente aspiracional, desde Platón en el denominado Mito de la Caverna hasta el concepto de evocatividad del derecho e Carl Sunstein o la Constitución como cultura de Häberle, es claro que existe una proyección social sobre lo que nos gustaría se ordenara, se tutelara, se castigara e incluso se premiara, todo este universo de expectativas jurídicas se entremezcla con otro tipo de expectativas sociales, morales, intelectuales, etc.; incluso podríamos hablar de un umbral de satisfacción social, es más, podría analizarse que sucede cuando ese umbral no se supera, en fin, que en este caso específico utilizaremos a la CIDH como un ejemplo para hacer el ejercicio que hemos esbozado y para ello lo haremos pensando en el caso mexicano.

Ciertamente México ha tenido presencia en el Sistema Interamericano y especial en la Corte desde hace algunos años, pero el boom se dio a partir de las reformas de junio de 2011, cuando supuestamente se constitucionalizó el tema de los derechos humanos, aunque es evidente que este tema ya estaba desde antes en la Constitución, sin embargo fue en 2011 cuando comenzaron a abundar los foros, los cursos y las publicaciones en este tenor, la sensación era que un nuevo ordenamiento iba a regir en nuestro país y que era necesario conocer sus reglas de operación, de ahí iniciaron los debates sobre los Tratados Internacionales, sobre su ubicación en la jerarquía normativa, sobre número, sobre su naturaleza, sobre su contenido, sobre las reglas para su interpretación, etc., etc.; pero también dio inicio una gran preocupación por los organismos encargados de aplicar esta nueva normatividad, seguramente fue el Caso Radilla –aunque hay otros muchos casos que involucraron a México- el que empeoró/mejoró las cosas, una condena al Estado mexicano sonaba a algo importante, esta sentencia provenía de la CIDH, eso propició en el imaginario del abogado mexicano el surgimiento de una serie de expectativas que han llevado al operador jurídico de este país desde la euforia hasta la ansiedad.

La CIDH parece un lugar lejano, mítico en el que se definen y se da contenido a los derechos humanos, parece hasta cierto punto un castillo en el que se establecen hechizos y se hace magia para dotar de misticismo lo que de ahí sale, la sesión especial que la Corte realizó en el país contribuyó aún más a esto, pues como en un comicoon los fanáticos pudieron finalmente estar en contacto con sus ídolos y mirar como la magia si es posible.

Jan Assman, importante egiptólogo ha demostrado como en la cultura occidental ha permeado la idea de justicia proveniente de la mitología egipcia, en un juicio deben coincidir tres elementos representados en dos deidades que componen un matrimonio: Maat y Toth, la primera diosa de la justicia, el segundo dios de la magia y la escritura; el proceso está enmarcado por un texto mágico que sólo puede ser leído por un mago quien los actualiza, o quien por medio de la enunciación de fórmulas mágicas castiga, premia o indemniza a los actores del juicio.

Los derechos humanos han adquirido una dimensión sobrenatural que les viene de la búsqueda incesante del ser humano de “superioridad”, de “justificación” por cierto de la misma raíz de justicia, esta búsqueda en la filosofía clásica es irrenunciable (heurística) y necesaria de ahí la parte aspiracional del derecho, el peligro es no distinguir entre la expectativa y la realidad o pensar que se ha llegado a lo más alto cuando en realidad seguimos en el camino.

jueves, 6 de febrero de 2014

Los Flashmob y el derecho ¿esbozos de sociedad civil?


 

 
Un grupo de desconocidos son convocados a través de redes sociales para reunirse en un lugar determinado o desde el lugar en el que se encuentran emprender una "misión" actividad determinada, es decir, desconocidos que trabajan en equipo y logran objetivos comunes, si bien es cierto muy temporales. Luego incluso pueden dejan de ser desconocidos porque ya pertenecen a una pequeña comunidad virtual (e-group) a través de la cual son convocados para nuevas misiones. Se trata de un movimiento conocido como "flashmob".

Los flashmobs fueron planteados a nivel teórico por el sociólogo Howard Rheingold, en su libro Smart Mobs: The Next Social Revolution en el 2002. Rheingold predecía que la gente usaría las redes sociales para organizarse. Un año después, Rob Zazueta tratando de aplicar las teorías de Rheingold, creó la página web Flocksmart.com en la que por primera vez los denominados mobbers comenzaron a convocar a eventos masivos. El primer flashmob se dio en Manhattan el 3 de junio de 2003 organizado por Bill Wasik, editor de Harper’s Magazine, y aunque fue un fracaso el artículo que el mismo Wasik publicó en la mencionada revista en 2006, significó un precedente importante.
 
A partir de entonces los flashmob se han extendido por todo el planeta a veces sólo con fines lúdicos, otras como manifestación de resistencia civil e incluso para efectos comerciales. Los sociólogos hacen sus hipótesis tal vez se trata del astío de las tribus urbanas que buscan nuevas actividades, seguramente es un éxito que pueden atribuirse las redes sociales e incluso hay un cierto halo de hipsterismo pues se prescinde de los mass media y la sociedad civil usa los recursos que tiene a su alcance. Como ya se habrá podido intuir, estos movimientos pueden ser utilizados para fine altruístas y positivos pero también pueden manipularse facilmente o caer en la vanalización y el absurdo (como de hecho ya ha sucedido) podríamos pensar en una ética pública que pudiera de algún modo inundar también estos espacios que finalmente son espacios de organización civil donde se dan reglas, quizá efímeras pero que tienen un contenido jurídico de cultura popular susceptible de ser analizado.