miércoles, 21 de diciembre de 2016

¿Cultura jurídica huanca? Algunas notas*




Por José Ramón Narváez H.


Hay otra vida más allá de la vida es la cultura que da fuerza y energía,
un ser humano no lo es todavía, si es que la cultura no le da sabiduría

(La Sarita, Identidad)

1.       Una investigación de la cultura popular
Vamos a jugar con algunos elementos que se encuentran en el imaginario colectivo sobre la cultura huanca, a través de este ejercicio podemos ir situando algunos de los elementos que  por mímesis llegan a los pobladores actuales de esa porción del Perú que podrían sentirse identificados con dicha cultura, es decir, se trata de una visión de la historia de la cultura jurídica actual que se reconstruye a partir de su propia reflexión sobre la identidad y que va siendo performativa en la cultura actual. Ahora bien, el ejercicio que intentaremos hacer será desde las percepciones no tan ortodoxas del viajero, conocemos los riesgos, puesto que muchas veces el extranjero puede reconstruir observaciones a partir del marco hermenéutico que le aporta su propia cultura, sin embargo, en este caso algunas de esas observaciones son de índole antropológica y muy similares de las que hemos tenido oportunidad de asistir en otros puntos de Mesoamérica –el que escribe es mexicano y en su momento profesor de historia del derecho prehispánico para sumar al argumento de autoridad en su caso-; por otro lado célebres viajeros utilizaron un método similar en otras épocas e incluso sus observaciones son consideradas hoy en día precursoras de la antropología y etnología contemporáneas, sirvan dos ejemplos muy destacados: Bernardino de Sahagún en el siglo XVI con los pueblos indígenas mexicanos y Alejandro Von Humboldt quien a finales del siglo XVIII recorrió Sudamérica, desde Caracas hasta las fuentes del Orinoco y desde Bogotá a Quito por la región andina, y las colonias españolas en México.
Serán entonces estas observaciones hechas de las primeras percepciones de lo visto, de los dichos y las sensibilidades, de las charlas y las imágenes.

2.       ¿Qué se dice de la cultura huanca?
Comenzamos con un hito histórico construido a partir de los escritos de Waldemar Espinoza quien aseguró que existió un Reino Huanca entre 1000 D.C y hasta el siglo XV (Espinoza W.: 1997), para algunos, incluso esto supone la creación de un mito sobre dicho reino (Perales, M.: 2011) esto supone que existe un debate acerca de la magnitud sobre la cultura huanca originaria, se trataría de establecer los “deslindes” con asuntos como el sometimiento de este reino al imperio Inca y los acuerdos que este reino tuvo con la corona española durante la conquista, aquí por ejemplo ya comienza a surgir el derecho y el análisis cultural: los huancaínos presentan un orgullo particular, una identidad que los caracteriza, hay un una idea de la pertenencia regional, una historia matria como la denominaba Luis González y González; esto se debe a que gracias a la asistencia prestada a la corona española las región huanca recibió autonomía y reconocimiento, se trata del derecho castellano que otorga estos privilegios a manera de un derecho internacional público que respetaría a las autoridades y forma de administración local, la cuestión es que si bien esto es fácil detectarlo en el imaginario, también está presente la idea de una disolvencia cultural, a partir de la llegada de los españoles la cultura huanca desaparece en cierta medida, o al menos queda mimetizada. Esta supondría que los elementos jurídicos de la cultura huanca comenzaron a disolverse pero seguramente algunas cuestiones perviven en el imaginario. Se dice que la cultura huanca se organizaba en torno a un Ayllu a través de un sistema patriarcal pero con una fuerte carga colectivista, el jefe del Ayllu ejercía un protectorado que concentraba todos los poderes pero existía un consejo de ancianos al que debía respetar y que hacía las veces de contrapeso, el jefe tenía sobre todo una importante función de carácter agrario-hereditario, puesto que la cultura huanca basaba su economía en la agricultura y en parte en la ganadería, era muy importante el reparto de las tierras, el jefe otorgaba a los recién nacidos la tierra que iban dejando los fallecidos. En la cultura jurídica actual y a pesar del sinfín de influencias de la cultura individualista, aún se conservan rasgos del trabajo colectivo, quizá lo más palpable se da en la organización de festividades pero hay muchas otras manifestaciones que lo demostrarían.

3.       Observaciones a partir de la visita al Parque de la Identidad Huanca en Huancayo
Huancayo ofrece algunos puntos turísticos de interés que pueden darnos algunas ideas sobre el imaginario que se cierne sobre la cultura huanca-huancaína. Torre Torre, lugar mítico creado a partir de algunas formaciones rocosas que asemejan las torres de un castillo, es considerado un lugar en el cual pudo ser enterrado el tesoro de los antiguos huancas, la historia nos dice que cerca de Jauja pudo existir la capital del reino el cual no sólo era vasto sino también rico y poderoso, los herederos actuales de esa cultura pueden sentirse orgullosos de tener noticia de una sociedad organizada que llego a triunfar de algún modo, es posible crear un orden jurídico-político que permita vivir con justicia.
El Parque de la Identidad Huanca es más bien reciente pero también puede darnos luces. Su construcción data del año 1992 concluyéndose en 1996, cuando era alcalde el Sr. Pedro Morales Mancilla, mencionamos este dato porque en la información que aparece en internet es más recurrente encontrar durante que gobierno municipal se realizó que al arquitecto, pero ahora veremos porqué. La sensación que tuvimos al cruzar la puerta del parque era su similitud con el Parque Guell de Gaudí –suposición que puede incluso ser documentada (Damián, Y.: 2010)-, por sus formas curvilíneas, el uso de la piedra incrustada y algunos detalles que simbolizan a la naturaleza; en ese momento nos ubicaríamos en un espacio heredero de cierto surrealismo, en este caso quizá realismo mágico y que sería muy acorde con el posible objetivo de los realizadores del parque, simbolizar a una cultura más ligada con la naturaleza y factores míticos de pueblos originarios, pero hay algo más explícito en este parque, pues se encuentra dedicado a la cultura huanca, en este caso específicamente a la cultura musical, que desde los huancas originarios es un meme propio de esta cultura que se identifica con la elaboración de instrumentos y la creación musical. La otra cuestión explícita es que se trata de un Parque-Jardín, lo cual lo dota de cierta vivacidad, pues requiere de un mantenimiento cuidadoso para que transmita el propósito para el que fue construido, además las plantas que ahí se encuentran están ligadas a la herbolaria regional, otros de los posibles hitos de la cultura. El último elemento sería la artesanía, están representadas las piezas artesanales típicas de la región como es el caso de un gran mate burilado representando escenas cotidianas del quehacer de la población
Pasemos ahora a la cuestión de los realizadores: en la placa de ingreso aparecen el arquitecto Luis A. Cano Aliaga y el Ing. Forestal Máximo Jhon Lizárraga y el Arq. Residente Lucio Mamani Ccalla, pero están también los de las 45 personas que ayudaron en el proyecto “…a la manera de los antiguos constructores medievales, que duchos en cada aspecto y parte, contribuían a la edificación del conjunto. Aunque si se debe señalar precedentes más cercanos, se podría mencionar el Parque Guell de Gaudí, e incluso las obras de los mismos arquitectos en el Cerrito de La Libertad en el propio Huancayo, donde se ensayan algunas propuestas que luego mejoran en este conjunto y el Parque del Amor en Lima que curiosamente fuera dirigido por el pintor Víctor Delfín, con la participación de estudiantes de arte y no por arquitecto alguno” (Damián, Y.: 2010). Como se nota un trabajo colectivo sobre el que se enfatizó al colocar la placa y luego en la reseña sobre el Parque, identidad de la identidad.
Al parecer en 2011 un nuevo alcalde intentó restaurar el parque, lo que suscitó un debate sobre la intervención que se realizaría al mismo y una posible alteración, como lo mencionamos por las características del Parque es necesario un mantenimiento constante, ciertamente lo mejor es respetar la idea original pero siendo un espacio público seguramente en el futuro ira ajustándose a las circunstancias y los gobiernos municipales tendrían que buscar que la sociedad huancaína se empoderara del parque, que al final es buscar que se identifique con él, y así debiera ser con el derecho y con todos los productos destinados a una sociedad, pues sino son utilizados por esta entonces sólo fueron creados para beneplácito del gobernante.    
4.       Una somera conclusión
El derecho se encuentra en todos lados, sólo falta mirar. La composición de los paisajes, con sus tierras cultivadas ya nos habla de contratos y de futuros actos jurídicos, los mercados, las fiestas populares, la arquitectura de las ciudades, en los espectáculos callejeros, y en un sinfín de otras manifestaciones de la cultura subyace una imagen del derecho y de la justicia, se trata de un corpus audiovisual que está disponible para todos y que en su momento puede leerse, se verá que no sólo es entretenido sino muy ilustrativo y aleccionador. La cultura huanca-huancaína es culinaria, musical, colectiva, artesanal, herbolaria y otras muchas cosas que ahora se quedan en el tintero; la cultura jurídica tiene todos esos tintes, sabe a papa, apela a los oficios tradicionales plasmados en el mate burilado, conoce sus mitos y deidades y quiere transmitir melodiosamente los ideales sociales de justicia, si no es así, bien podría serlo.

Bibliohemerografía
-          Damián Peinado, Y. “Sobre el Parque de la Identidad Huancayo”. Revista 1/2 de Cosntrucción (2010). Disponible en: http://hananwanca.blogspot.mx/2010/10/sobre-el-parque-de-la-identidad.html consultado el 8 de julio de 2014.
-          Espinoza Soriano, W. (1986). La destrucción del Imperio de los Incas. Lima: AMARU Editores.
-          Espinoza Soriano, W. (1971). Los Huancas, aliados de la conquista. Anales científicos de la Universidad del Centro del Perú, 1.
-          Espinoza Soriano, W. (1997). Los incas. Economía, sociedad y Estado en la era del Tahuantinsuyo. Amaru Editores.
-          Perales Munguía, M. (2011). El antiguo "Reino Huanca": deslindes y alcances sobre un mito en la historia prehispánica del valle del Mantaro. Apuntes de Ciencias Sociales 01(01). Disponible en: https://www.academia.edu/1220980/El_antiguo_Reino_Huanca_deslindes_y_alcances_sobre_un_mito_en_la_historia_prehispanica_del_valle_del_Mantaro consultado el 8 de julio de 2014.


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* Agradecemos a la Universidad Continental de Huancayo en especial a Verónica Marraché, Mercedes Gutarra y Armando Prieto el haber hecho posible la visita a esa región con motivo de sendos eventos sobre cine y derecho en los que participó el colega y amigo Eddy Chávez Huanca.

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